domingo, 21 de diciembre de 2008

LAICISMO: ¿España está enferma.?


Leído en un correo electrónico que recibo:
"¡Lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa!".

"Estamos viviendo un profundo cambio cultural, una verdadera revolución cultural favorecida desde el poder. Uno de los instrumentos fundamentales de este giro en la historia de España son las leyes que responden a un fondo cultural que tiene como fin hacer un hombre nuevo, autónomo y libre, con una libertad que no reconoce ni condición humana ni ley moral que suponga una limitación para la liberación plena del hombre a través del poder.
Esta cultura que se está imponiendo bajo diversas formas políticas, legislativas y sociales, y que se erige como el principio único y excluyente capaz de definir qué es y qué no es democracia, qué es y qué no es lo democrático, ha sentenciado a la Iglesia como institución non grata, y la ha destinado al infierno de la historia.

Por este camino de reacciones graduales y sucesivas, se ha favorecido la consolidación de una cultura nueva y alternativa, que es el desarrollo de las innovaciones culturales de la República del 31. No es exagerado decir que actualmente estamos viviendo una verdadera revolución cultural, una verdadera ruptura en relación con nuestra tradición espiritual, profundamente influenciada por el catolicismo desde el siglo VI.

Uno de los medios claves en este proceso es el paquete legislativo que, por más que se empeñen los terminales periodísticos de la Moncloa, no van a dejar la conciencia cristiana en paz.
Hay leyes que responden indudablemente a ese fondo cultural, como son las de Memoria Histórica, del mal llamado matrimonio homosexual, el divorcio express, la ampliación del aborto, la encubierta eutanasia, la de biomedicina o la de educación para la ciudadanía, por ejemplo.
Estas leyes responden a la inspiración profunda de "la nueva cultura atea, absolutamente permisiva y relativista". Una cultura que ha sido y es uno de los referentes de la consolidación del proyecto acariciado desde hace ya muchos años por el Partido Socialista: el proyecto de una sociedad exclusiva e irreversiblemente de izquierdas. Un proyecto que siendo aparentemente democrático esconde una de las mayores pérdidas de libertad y de progreso que se pueda imaginar.

España está enferma porque desconfía de sí misma, de la cultura que la ha hecho, de su tradición, de su patrimonio espiritual. Está enferma porque trata de avanzar en contra de sí misma y con la música de la ruptura de una Transición que, cada vez más, se demuestra que fue, por parte de la izquierda, un tiempo muerto para sus iniquidades políticas. España enferma porque la conciencia ética está profundamente alterada, confundida, equivocada y derruida. Se han roto los consensos básicos sobre los que apoyar la convivencia y se han establecido unos nuevos, que más que fomentar el diálogo, atrincheran las ideas. España está enferma".


¿Qué hay de verdad en todo ésto?.

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