miércoles, 25 de febrero de 2009

El gozo del mal ajeno


M. MARTÍN FERRAND.- Miércoles, 25-02-09.- ABC
No conviene equivocarse: en España, desde siempre, el mal ajeno tiende a producir más satisfacciones que el bien propio y ese es uno de los epígrafes, entre muchos, que frenan el desarrollo nacional y limitan la calidad ética de nuestra convivencia.

Solidaridad es una palabra, por la derecha y por la izquierda, que cuando no resulta hueca tiende a parecer subversiva.
Aquí gustan los sacrificios humanos. En la mayoría de los países de eso que decimos nuestro entorno un mutis como el de Mariano Fernández Bermejo -que sigue sin explicarnos las razones de su dimisión- hubiera sido acompañado por el desdén de sus próximos y el desprecio de sus adversarios. Sin más. Aquí, por el contrario, verle arder en la pira de la opinión pública genera una gran satisfacción que nadie trata de ocultar. Los mismos diputados que hace unos días le aclamaban -«¡torero, torero!»- en uno de sus zafios desplantes parlamentarios son hoy los primeros en denostarle.
Estas ceremonias cainitas, a mitad de camino entre la saña justiciera y la intolerancia vital, suelen ejercer una función catártica en la sociedad. Es, a mayores, algo parecido a las risotadas que suele producir que alguien esté a punto de partirse la espalda después de resbalar con una piel de plátano. Así, además de envilecernos como personas, no prosperamos como ciudadanos ni nos fortalecemos como Nación. España atraviesa un conjunto de crisis que pueden acabar con ella y un Bermejo de más o de menos no aliviará nuestro incierto futuro.
ETA sigue vivita y coleando, la seguridad ciudadana decrece tanto como engorda el paro, que ya se palpa, y las circunstancias económicas, globalmente adversas, aquí llegan a la catástrofe sin que el Gobierno ni las instituciones del Estado, del Banco de España en adelante, hagan algo concreto y rotundo para evitarlo. Y todos tranquilos. Unos reanimando muertos americanos para ganar las elecciones en Galicia y otros en la cábala de las posibles coaliciones vascas. Nadie en lo que debe y España necesita: en el rigor y la exigencia. El Gobierno y la Oposición compiten en vaciedad intransitiva.

¿Fin del Pacto del Tinell?


LOS sondeos sobre la estimación de voto de los partidos políticos vascos reflejan una probabilidad alta de que se forme una mayoría no nacionalista en el Parlamento de Vitoria. Si se produce finalmente este resultado, la continuidad del PNV en el Gobierno vasco o su pase a la oposición dependerá de lo que decidan los socialistas.
Su candidato, Patxi López, se muestra muy convencido de que los nacionalistas van a pasar a la oposición y de que él será nuevo lendakari. La única posibilidad de que sea así es que cuente con el apoyo del Partido Popular en la investidura y a lo largo del mandato. Se produciría de esta manera la convergencia constitucionalista que no fraguó en 2001, con escenario y protagonistas distintos, pero con la consecuencia histórica de clausurar la hegemonía del PNV y abrir una nueva etapa en el Gobierno del País Vasco.
Sin embargo, sería un error de voluntarismo, y una muestra de ingenuidad, creer que realmente la decisión final sobre el destino del PNV está en manos del Partido Socialista de Euskadi.
La relación con el nacionalismo vasco es una política importante del Gobierno de Rodríguez Zapatero y se ha demostrado con el apoyo recíproco que PSOE y PNV se han dado para aprobar los presupuestos generales del Estado y de la Comunidad Autónoma vasca.
La opción de mandar al PNV a la oposición tendrá un coste inevitable en el apoyo de los nacionalistas al Gobierno central en el Parlamento, donde el PSOE precisa respaldos continuos de las minorías. Una cadena de derrotas parlamentarias sería letal para la estabilidad del Ejecutivo, más aún después de la crisis provocada por la dimisión de Fernández Bermejo y en un momento de recesión e incertidumbre social por la suerte económica del país.
Piense lo que piense López -salvo que actúe como lo hizo José Montilla al asegurarse la presidencia de la Generalidad sin reparar en los pactos del PSOE con CiU-, todo dependerá de Zapatero.
Además, un entendimiento entre PSE y PP podría interpretarse como una rectificación a la estrategia de aislamiento puesta en práctica contra los populares a lo largo de la anterior legislatura.
El mensaje de que «el PP se queda solo» dejaría de tener vigencia si son los socialistas los que se apoyan en su adversario en Madrid para llegar al poder en Vitoria. Esta rectificación sería perfectamente entendida por la opinión pública y demostraría que entre la izquierda y la derecha españolas hay margen para los acuerdos de Estado.
El socialismo ya gobernó con el PNV durante doce años y esta colaboración se zanjó abruptamente cuando los nacionalistas, abrumados por el Espíritu de Ermua, pactaron con ETA el acuerdo de Lizarra y la tregua de 1998.
Ninguno de los cálculos partidistas en los que podría caer Zapatero es más importante que la oportunidad histórica de implantar en el País Vasco un gobierno leal con la Constitución y el Estatuto. Sería un error imperdonable que el socialismo español no aprovechara la ocasión que pueden brindarle los electores vascos para liderar un cambio histórico, que será imposible si el PNV sigue en el gobierno autonómico.
La generosidad del PP al comprometer anticipadamente su apoyo a López deja sin argumentos al PSOE para justificar un posible pacto con los nacionalistas. Efectivamente, el nuevo País Vasco dependerá de que Rodríguez Zapatero dé prioridad a los intereses nacionales.

lunes, 23 de febrero de 2009

Rosa Díez anima a que también dimitan los diputados que le jalearon "torero, torero"


"La política de Bermejo es la política que José Luis Rodríguez Zapatero quería que hiciera"
La diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez quiere más: además de la dimisión de Bermejo ha instado a los diputados del PSOE que en el pasado Pleno del Congreso jalearon al ex ministro de Justicia Mariano con gritos de "torero, torero" que piensen también en dimitir. Y, si no, al menos espera una rectificación pública del portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Alonso.
La líder de UPyD ha admitido que le ha pillado por sorpresa la renuncia, sobre todo después de él mismo aseguró el pasado miércoles que no sólo no iba a dimitir, sino que "presumió de lo que había hecho con la prepotencia y la soberbia que le caracterizan".
Y mucho menos, añade Díez, teniendo en cuenta el respaldo que sus compañeros socialistas le dieron ese día, en el que Fernández Bermejo tuvo que hacer frente a la ofensiva que el PP le tenía preparada a propósito de la cacería.

"No sé qué es lo que ha podido ocurrir, pero hay una enorme incongruencia entre las palabras pronunciadas la semana pasada y la dimisión anunciada hoy", sostiene la diputada de UPyD.
En concreto, dirige sus críticas contra el portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, y su secretario general, Ramón Jáuregui, a quienes afeó que formaran parte de ese "espectáculo" en el que se convirtió el Pleno el pasado miércoles.
En cualquier caso, Rosa Díez cree que lo importante no es que el Gobierno acepte un relevo en el Ministerio de Justicia, sino que "cambie de política". "La política de Bermejo es la política que José Luis Rodríguez Zapatero quería que hiciera", ha zanjado.

Carod gastó 254.000 euros en celebrar el Año de las Lenguas en Nueva York


La Generalitat de Cataluña gastó 254.027,99 euros en el acto de clausura del Año Internacional de las Lenguas 2008, que se celebró en las Naciones Unidas. El «acontecimiento cultural», como lo denomina la Casa de las Lenguas -un consorcio que preside el vicepresidente catalán, Josep Lluís Carod-Rovira- fue diseñado por la empresa Focus y consistió en un espectáculo de luz y sonido en el que se hizo «una llamada al diálogo de los pueblos a través de sus lenguas».
Dos diputados de Ciutadans se interesaron por conocer los detalles de ese acto, que se celebró el 17 de diciembre de 2008 en Nueva York. A tal efecto presentaron una batería de preguntas parlamentarias.
Pero ahora se quejan de que «de las más de 20 preguntas, la Generalitat sólo responde a dos». Una de ellas, precisamente, desveló el coste de la operación.

La cacería contra Suárez y el 23 de febrero.


... El manuscrito de Navarro, cuya fotocopia he leído varias veces, de 195 folios por una cara e inconfundible y primororsa letra, ofrece muchas claves esenciales para comrpender esos años de Transición...

JORGE TRÍAS SAGNIER.- Tercera de ABC, Lunes, 23-02-09
EN una Tercera que publiqué el mes de octubre del año pasado -«Las memorias de Suárez o el silencio de la Transición»- decía que sabía de la existencia de un manuscrito de Eduardo Navarro Álvarez, autor de prácticamente todo lo que escribió y dijo Adolfo Suárez desde que dejó la presidencia, y que era la base de unas posibles memorias del ex presidente. Ambos, Suárez y Navarro, se han quedado sin voz y, paradojas de la vida, están aquejados de una parecida enfermedad mental degenerativa. Después de ese artículo, Julio Álvarez, sobrino de Navarro, me entregó para su custodia los valiosísimos archivos de su tío; y José Luis Graullera, el amigo inseparable de Eduardo y de Adolfo Suárez, me instó a que escribiese la historia de la Transición, pero no con opiniones más o menos autorizadas o con hechos enlazados a conveniencia de un determinado hilo argumental, sino la historia como fue, basada en documentos. Esos valiosos documentos que ellos y otras personas poseen.
El manuscrito de Navarro, cuya fotocopia he leído varias veces, de 195 folios por una cara e inconfundible y primorosa letra, ofrece muchas claves esenciales para comprender esos años de Transición y la montería que se organizó en España contra el ex presidente. La historia se llama «Mis testimonios sobre Adolfo Suárez» y, evidentemente, no son las memorias de Suárez sino las de Eduardo. Pero más interesante que esos papeles son los cuatro archivos de plástico color caramelo «tofe» con el rótulo de «Documentos Presidente-ENA» -ENA significa Eduardo Navarro Álvarez- con subcarpetas, también de plástico, numeradas de la 1 a la 21 y algunas otras hojas sueltas. Ahí he buceado durante muchos días a ver que encontraba. Hay notas de Suárez como estas:«esto lo tengo que pensar». Todo lo escribía Eduardo, incluso las palabras que pronunció cuando el hijo de Suárez decidió presentarse a la presidencia de Castilla-La Mancha contra Bono. Por eso decía, con sorna, que él escribía «con un seudónimo que se llama Adolfo Suárez».
Pero por fin di con lo que buscaba: el proyecto de memorias del ex presidente del Gobierno de la Transición. Los cuatro archivadores que había estado investigando eran, en suma, ese proyecto de Memorias. O, al menos, esta es la conclusión a la que he llegado. Hay, incluso, un guión de las mismas y algunos folios escritos en primera persona sin el correspondiente manuscrito de Eduardo Navarro, donde Suárez habla con total libertad del Rey, de Arias, de Fernández Miranda, de otros personajes y de los diputados que se escondieron debajo de los asientos la tragicómica noche del 23 de febrero. Reconstruyamos alguno de esos hechos.
Eduardo Navarro, en sus «Testimonios», afirma que los sucesos del 23-F cada español los cuenta de acuerdo con el entorno en que le tocó vivirlos. «La aparición del Rey fue decisiva. Los Reyes no suelen ganarse el trono al principio de su reinado. Juan Carlos I sí lo hizo y de la noche del 23-F terminó su examen «cum laude». Probablemente es un hecho extraordinario en la Historia, pero es así». Y a continuación relata: «Muchas veces he comentado los sucesos de aquella noche con el Presidente Suárez y he oído su relato. Su actitud aquella tarde y aquella noche acalló a sus críticos y a sus adversarios. Mientras él permaneció sentado en el hemiciclo, los críticos y los adversarios estaban tumbados en el suelo». Efectivamente, había un clima en la clase política, en su propio partido UCD, en el Partido Socialista y en la mismísima Zarzuela, muy hostil al presidente, un clima similar al que se produjo cuando Arias le presento al Rey su dimisión en 1976. Suárez lo explica así: «Mi única idea durante los primeros momentos del golpe fue mantener la dignidad del Presidente del Gobierno de España. La dignidad de la democracia. Varias veces se me pasó por la cabeza los titulares de los periódicos que podían hacer referencia a mi persona, si el golpe triunfaba: «El Presidente murió de un tiro en la espalda cuando estaba tumbado en el suelo». Eso me rebeló. Si me mataban tenía que ser cara a cara. En aquellos instantes mi único instinto fue dar la cara». Y concluye de forma contundente: «Ni el Ejército ni el país secundaron la intentona. El papel que jugó S.M. el Rey permitió que la pesadilla de aquella noche terminara al día siguiente».
Suárez no analiza las causas del golpe, pues dice que «aún debe ser estudiado y analizado en profundidad». Pero con una sencillez apabullante, al hablar de las causas de su dimisión, nos ofrece, en realidad, las causas del golpe de Estado y de la cacería de la que había sido objeto. «Nadie ha creído algo que es absolutamente cierto: después de las elecciones de 1979, la descomposición de UCD en facciones y el intento de algunas de estas en marchar rápidamente al campo contrario, hacían imposible la tarea de gobernar con seriedad. Nunca olvidaré el año 80, ni la moción de censura que presentó el PSOE ni la cuestión de confianza, ni todas y cada una de las votaciones del Congreso durante ese año. Cada una de ellas se desarrolló bajo la amenaza de que un grupo numeroso de Diputados abandonaba el Grupo Parlamentario de UCD y se pasaba al campo contrario. Las críticas a la persona del Presidente -a mi persona- provenían de todos lados: de la derecha, de la izquierda y de mi propio partido. Había pasado de ser el protagonista del proceso democrático a un malvado encantador de serpientes. Yo pensé que estas críticas influían en la clase política pero no en el pueblo español. Es posible que me equivocara. Ante esta situación decidí dimitir». Más adelante concluye, y creo que es esencial esa afirmación para comprender lo que se estaba tramando en torno al general Armada que hasta el día del golpe contó con la confianza del Monarca, «a lo que no estaba dispuesto es a que se recondujera el proceso democrático fuera de las instituciones constitucionales, a dar ocasión para que los grupos de presión extrademocráticos (sic) aprovecharan mi dimisión para introducir una cuña involucionista».
El relato de lo que ocurrió esa tarde y noche sería muy largo de contar. Cuando se inicia el golpe de Estado el Rey se encuentra con Sabino Fernández Campos y siguiendo instrucciones directas del Monarca, el Capitán General de Madrid, Quintana Lacaci -que luego asesinaría ETA- y el Jefe del Estado Mayor del Ejército, José Gabeiras, deshicieron el golpe, el primero impidiendo que la División Acorazada se pusiera en marcha, y el segundo desmontando la operación de Miláns en el resto de las capitanías. Sin la decidida actuación del Rey está claro que hubiese triunfado el golpe, como asegura Navarro en sus papeles. Según cuenta Eduardo, en sus conversaciones con Miláns el Rey le espetó: «No me marcharé del país y me tendréis que fusilar». El Rey, pues, se puso esa tarde al lado de la senda constitucional. Navarro también explica la trascendencia que tuvo la reunión del gabinete de Subsecretarios bajo la presidencia de Francisco Laína, que con impresionante sentido de Estado se convirtieron en el Gobierno de hecho de la Nación.
La historia la hacen hombres y mujeres sobresalientes. A veces, incluso, la escriben los pueblos. Gracias al indiscutible valor de Suárez, estadistas como Laína y a la nítida actuación del Rey junto a los militares leales el 23 de febrero de 1981, España no se tiñó, una vez más, de sangre. No reconocerlo sería la negación de la mismísima evidencia.

sábado, 21 de febrero de 2009

Catecismo estatutario (Ignacio Camacho)


-A ver, dime, niño, ¿qué cosa es España?
-España es una nación de naciones.

-Muy bien. ¿Y cuántas naciones hay en España?
-Tres, y un Estado, por ahora.

-Dilas.
-Cataluña, el País Vasco, Galicia y el Estado español.

-¿Por qué son naciones Cataluña, el País Vasco y Galicia?
-Porque tienen hechos diferenciales, lengua propia y derechos históricos, que habrán de ser reconocidos en sus respectivos Estatutos.

-Y Andalucía ¿es una nación?
-No, padre, aunque podría serlo si sus dirigentes políticos tuvieran coraje para así declararlo.

-Primero, no me llames padre, sino Progenitor A, y segundo, limítate a contestar lo que se te pregunta. ¿Es Andalucía una nación?
-No, porque no tiene hecho diferencial ni lengua propia, ni derechos históricos.

-¿Y Valencia, es una nación?
-Tampoco, salvo que en el futuro se integre en la nación catalana.

-¿Qué otros derechos tienen las naciones históricas?
-Tienen derecho a establecer relaciones bilaterales con el Estado, y a que sus Estatutos les reconozcan la condición nacional y el uso de sus símbolos nacionales. También tienen derecho a definir su carta de derechos y deberes ciudadanos, a mantener representantes propios en los órganos del Estado, a instituciones fiscales y de justicia propias y a declarar su lengua propia de uso preferente, exclusivo en la administración y en la enseñanza.

-¿Puede Extremadura tener un representante en el Consejo del Poder Judicial?
-No, porque no es una nación.

-¿Puede Castilla-La Mancha disponer de órganos judiciales propios?
-No, porque no es una nación.

-¿Puede La Rioja definir una carta de derechos y deberes ciudadanos?
-No, porque no es una nación.

-¿Puede Andalucía tener un representante en el Banco de España?
-No, porque no es una nación.

-¿Puede Cataluña decidir dónde y en qué debe invertir el Estado en su territorio?
-Sí, porque es una nación.

-¿Y tiene derecho a decidir dónde y en qué invierte el Estado en otros territorios y comunidades?
-Tiene derecho a ser escuchada a través de sus representantes en los órganos del Estado, porque es una nación.

-Muy bien, niño. Puedes sentarte.

-Hay una cosa que no entiendo, padre.

-¡Que no me llames padre! ¿Y qué cosa no entiendes?

-¿A qué tienen derecho los españoles que no viven en ninguna de las tres naciones históricas?
-Esto... Se acabó la clase. ¡Al recreo!

75 procesalistas advierten de que el proyecto de nueva oficina judicial «consagrará el caos funcional» en los Juzgados


El proyecto de ley para la implantación de la nueva oficina judicial, presentado por el ministro Mariano Fernández Bermejo como la base de la modernización de la Justicia española, adolece de «graves errores», supondrá «un fuerte menoscabo» del derecho de los ciudadanos a la tutela judicial, «no responde en absoluto» a las reformas sobre la Justicia que se plantean en el mundo y no solamente no instaurará una administración judicial moderna sino que consagrará el «caos funcional» en los Juzgados y Tribunales.
El mazazo al proyecto estrella de Bermejo no proviene del ámbito político sino de los expertos en derecho Procesal, 75 catedráticos y profesores de una treintena de Universidades de todas las sensibilidades y tendencias: Andrés de la Oliva, Juan Montero Aroca, Vicente Gimeno Sendra, Julio Muerza, Valentín Cortés, Fernando Jiménez Conde, José Luis González Montes o Juan Luis González Colomer.
La comunidad científica advierte de que el proyecto enviado por Bermejo al Parlamento «adolece de graves errores, de los que se derivarían daños irreparables para nuestra Justicia».
De entre esos errores destacan «la sorprendente idea, inexplicada e injustificable, de separar y diferenciar lo jurisdiccional de lo procesal». «Derivan de ahí disposiciones muy negativas y carentes, algunas, de toda racionalidad jurídica», afirman los profesores en una declaración en la que afirman que el proyecto contradice lo establecido en la Constitución sobre la exclusiva atribución de la administración de Justicia a jueces independientes.El proyecto desapodera a los jueces de facultades en materia de ejecución o de admisión de demandas civiles y, en general, «aleja a los jueces de los casos». Todo ello «supondría un fuerte menoscabo de las garantías y derechos de todos en lo relativo a la tutela judicial».
«De aprobarse el proyecto», indican, «gran parte de la administración de la justicia estaría a cargo de los secretarios judiciales», que no son jueces independientes sino funcionarios del Ministerio sometidos a dependencia jerárquica.
A su juicio, de este proyecto «no surgiría ninguna nueva oficina judicial moderna» porque «en absoluto se pondría fin a la situación actual, de confusa bicefalia (en el mejor de los casos) y de responsabilidad difusa e inconcretable sobre lo que se hace y sobre lo que se omite por cada Juzgado y cada Tribunal». «No es de esperar de este proyecto un sistema organizativo adecuado al funcionamiento de los Juzgados», dicen los expertos, que piden «una reflexión detenida, con la participación de quienes, por sus conocimientos y experiencia, deben ser escuchados».

sábado, 14 de febrero de 2009

Venezuela expulsa del país al eurodiputado del PP Luis Herrero


La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, ordenó ayer (madrugada de hoy en España) la expulsión del país del eurodiputado Luis Herrero, del Partido Popular (PP), y le retiró de su misión de observador porque arremetió contra el proceso electoral de mañana domingo.
Herrero llegó a Venezuela en calidad de observador internacional invitado por la oposición para participar en el referéndum del próximo domingo que determinará si se aprueba la enmienda constitucional para establecer la reelección indefinida del presidente venezolano, Hugo Chávez.
El CNE hizo la petición a la Cancillería y al Gobierno venezolano de expulsar a Herrero del país por criticar públicamente la ampliación de horario del proceso electoral hasta las seis de la tarde y llamar "dictador" a Chávez, según informaciones de los medios locales recogidas por Europa Press.

Antonio Tejero Molina: mi padre



Sábado, 14-02-09.- Cartas de los lectores, en ABC
Aquel 23 de febrero de 1981, muy temprano, salimos de casa... Yo sabía lo que ocurriría... Sin embargo, el silencio era la expresión más simbólica del cariño que se puede dar a un padre que en esos momentos atravesaba unos de los momentos mas difíciles de su vida. Había vivido momentos de angustia, de terror. Noches en vela, acompañadas de desconciertos en una España que los españoles desconocían. Noches de zozobra que acompañaban a un hombre al cargo de las tierras vascas y con el encargo de acabar con el terrorismo... Muertes sin compasión de manos de ETA, traiciones de ideales, injusticias, quejas de viudas, órdenes para quemar una bandera que, después, fue legalizada y que causó tantos y tantos muertos...
(...) Pasamos la mañana con serenidad... El silencio era la elocuencia de nuestro pesar, mientras que el tiempo se convertía, segundo tras segundo, en el traicionero «reloj» que nos hacía pensar en aquel momento. No sabíamos más ni menos. Realmente, nos dolía España, mi padre y el momento en sí; aunque nos tranquilizaba la certeza, según nos habían dicho, de que el Rey apoyaba y ordenaba tales hechos. Era un acto de servicio más, en un momento crítico, por el cual atravesaba nuestra Patria. Y pasó lo que toda España conoce y lo que los medios transmiten (aunque no con toda la veracidad que debieran). No voy a entrar en polémica... ni quiero, ni debo. Pero sí deseo aclarar algunos puntos que conozco, que siento míos y que viví con intensidad aquella noche. Y deseo hacerlo desde el sosiego, desde la paz que, cada día, me regala Cristo y desde la serena sabiduría de los años que te hacen asentar pasiones y discernir la verdad como realidad de la vida.
No voy a revelar nada del 23F, el silencio de mi padre me obliga a callar. Sin embargo, no puedo dejar en el olvido las grandezas de un gran hombre.
Es por ello que, ante las distintas informaciones y publicaciones de estos días en distintos medios de comunicación, quiero y deseo expresar lo siguiente: mi padre es un hombre de honor, fiel a sus principios religiosos y patrióticos; es coherente y sincero. Es un militar de los pies a la cabeza, consciente de sus responsabilidades, entregado a sus hombres. Es un hombre cumplidor, trabajador hasta el extremo, leal ante el significado de la palabra juramento y fiel al mismo. Es un hombre sereno, sencillo, disciplinado y amante de la verdad. No es violento, ni agresivo. Es templado, sensato, sereno, inteligente y capaz de discernir con coherencia una realidad aparentemente absurda e incoherente como parece que fue el 23F. Es un marido ejemplar. Un padre extraordinario. Un hombre excepcional. Un amigo fiel. Un español honorable y un cristiano sincero y veraz. Mi padre es mi padre. Me duele la falta de información y coherencia. Me duele ver cómo todos aprovechan el «silencio» de un hombre para intentar destruirle... quizá por miedo a su palabra... Me duelen tantos programas y tan poca veracidad...
Quiero a mi padre con locura. Es por ello que ruego y aliento a todos aquellos que creen en la libertad de expresión, para que sean tan audaces y coherentes como para publicar estas pobres palabras que tan sólo manifiestan los sentimientos de un hijo por su padre.
Un hijo que se siente orgulloso de su padre y de que éste se llame: Antonio Tejero Molina.Ramón Tejero Díez

Tirano Banderas


JUAN PEDRO QUIÑONERO.-Sábado, 14-02-09
La gran cultura española dejó sentada la radiografía canónica de las tiranías caribeñas y tropicales pasadas, presentes y por venir. Pero la diplomacia española permanece inmóvil e inaudible ante el espectáculo trágico de la destrucción del tejido social de un pueblo hermano mediante los estragos devastadores del populismo revolucionario.
Las decimosegundas elecciones celebradas en Venezuela -desde 1998- ilustran de manera ejemplar los mecanismos caudillistas de conquista y conservación del poder absoluto socavando todos los cimientos de la vida pública, cultural y moral de un pueblo a través de la más pavorosa demagogia populista de un personaje de esperpento, el presidente Hugo Chávez, émulo aventajado del Tirano Banderas de don Ramón María del Valle Inclán.
El penoso espectáculo de la fallida operación de venta de armas españolas a Chávez, orquestada por el presidente Zapatero y su ex ministro de Defensa, José Bono, ilustró en su día los mecanismos del poder supremo venezolano dilapidando la riqueza nacional embarcándose en las más grotescas aventuras militaristas, coqueteando con los ayatolás iraníes y el entonces presidente Putin, destruyendo los cimientos de sucesivos procesos de integración política suramericana, aliándose con otro personaje de «parque jurásico», apoyado veladamente por un gobierno español, pronto abandonado a una suerte circense...
El ominoso silencio español ante la deriva caudillista del presidente Chávez reduce, si no margina, la influencia española en las Américas. La España de la transición fue un modelo en el que se inspiraron una o dos generaciones de políticos americanos. Cada cual a su manera, Suárez, González y Aznar, ejercieron, y quizá aún ejercen, una cierta influencia moral, cultural y política.
Los virajes y coqueteos del presidente Rodríguez Zapatero, el ominoso silencio de los intelectuales, el insignificante silencio diplomático, dejan al pueblo venezolano ayuno de un apoyo moral indispensable para poder escapar al temible yugo de las nuevas formas de tiranía populista.

viernes, 13 de febrero de 2009

¿Pannacionalismos?


EL PSOE y ERC instaron ayer al Gobierno a que incluya en la nueva Ley Audiovisual la creación de espacios de comunicación supraautonómicos formados por «territorios que comparten un mismo sistema lingüístico».

Los socialistas ceden así a la vieja pretensión del nacionalismo catalán de que TV3, la Televisión de Montilla y Carod, expanda sus emisiones a las comunidades vecinas, pese a las lógicas reticencias del Gobierno de Camps, ya que la cadena catalana difunde un discurso anexionista por el que desprecia sistemáticamente incluso la denominación oficial de la Comunidad Valenciana.
Estamos ante una decisión política totalitaria disfrazada de argumentos culturales más que discutibles, que rompe las fronteras administrativas de la España autonómica y promociona un nuevo mapa. Otra pieza que el PSOE entrega al nacionalismo

Que otro juez destape lo que haya en el PP

POR SI FALTARAN argumentos, el auto del juez Garzón en el que dicta la prisión preventiva contra Francisco Correa y otros dos imputados refuerza las razones del PP al poner en evidencia que estamos ante una operación destinada a hacerle el mayor daño posible.
Dice Garzón en su escrito que los delitos fueron cometidos a través de «un conglomerado empresarial» que operaba en ayuntamientos y comunidades mediante «dádivas y sobornos a funcionarios y autoridades públicas, cuya identidad se está investigando». Y luego precisa que las personas encarceladas entregaron «regalos, presentes y dinero para mover voluntades de quienes tenían responsabilidades en las áreas que coincidían con los intereses económicos del grupo organizado».
Como se puede apreciar, el auto está redactado en los términos más lesivos posibles para el PP, ya que la ambigua descripción de Garzón convierte en sospechoso a cualquier concejal, diputado autonómico, consejero o alto cargo de los ayuntamientos y las comunidades de Madrid y Valencia que haya ejercido sus funciones en los últimos diez años, según acota el mismo escrito del juez. Miles de personas -desde Aguirre y Camps al concejal de un pequeño pueblo- podrían sentirse bajo sospecha pues Garzón habla nada menos que de «múltiples delitos de cohecho».
Es cierto que las empresas de Correa y sus cómplices fueron contratadas por instituciones y municipios gobernados por el PP, pero hasta el momento Garzón sólo ha imputado a los ex alcaldes de Boadilla y Majadahonda, contra los que no ha adoptado medida cautelar alguna. ¿No habría sido más lógico guardarse la baza del cohecho hasta que la investigación permitiera concretar quienes fueron los sobornados? Según la transcripción de conversaciones filtradas del sumario, Correa hablaba en nombre del partido a pesar de que Rajoy ordenó que no se contratara a sus empresas en 2004.Ello justificaría la personación del PP en la causa como acusación particular, ya que, como argumenta en su escrito presentado ayer en la Audiencia Nacional, lo sucedido ha generado «un claro perjuicio» al partido, que se encuentra en «una absoluta situación de indefensión y desamparo».
La aceptación de la personación -que no está clara desde el punto de vista jurídico- es previa para poder recusar al juez. Y es el propio Garzón el que debe decidir si la admite o no. Seguro que la va a desestimar sin molestarse siquiera en leerla. Ello evitará que la Audiencia se pronuncie -salvo que lo solicite alguno de los imputados- sobre la recusación presentada también ayer por el PP, que alega con toda razón la falta de apariencia de imparcialidad del instructor por su «enemistad manifiesta» hacia el partido de Rajoy y su cacería con Bermejo.
Por otro lado, el Poder Judicial tendrá que investigar la denuncia que reprocha a Garzón el incumplimiento de sus deberes judiciales al haberse ido de caza mientras Correa y otros detenidos permanecían en el calabozo.
Pero la vía más factible para apartar a Garzón de este caso sería la aparición en la investigación de personas aforadas como consejeros o diputados autonómicos, lo que obligaría a la Audiencia a inhibirse para que la causa fuera investigada por los tribunales superiores.
Garzón debería renunciar a seguir con esta causa o debería ser apartado de ella, pero no para tapar una posible corrupción en el partido opositor sino para destaparla, para que un juez imparcial llegue hasta el final sin que nadie pueda escudarse en el manifiesto deseo del instructor no de investigar al PP sino de destruirlo.

La escopeta federal


CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS, ABC
Con 3.300.000 parados y en marcha hacia los cuatro los mandos de la izquierda judicial se van de caza los fines de semana. Es su forma particular de «relajarse» en plena recesión. En vísperas de la huelga de jueces se dedican a tumbar venados cuyos trofeos valen seis mil euros en tiempo de berrea y tres mil en general. ¿Quién y por qué Bermejo y Garzón se benefician de estos regalos? Parece que van de gorra. De lo que sería desproporcionado deducid que el magistrado y el fiscal pueden caer en cohechos o prevaricaciones.
Cierto que la Justicia está acorralando a los enemigos políticos pero ¡estamos hablando de personalidades por encima de toda sospecha! Sebastián regala bombillas de bajo costo y los mandos del poder judicial fatigan las praderas con perros y caballos. En plena recesión. Con dos cojones.
Y, además, rojos. Los defensores de la memoria histórica. Tan electiva que Bermejo ha sacado de la derecha a su padre que fue jefe local del Movimiento se recibió gasolinera por ello. ¿Un ataque de «desdoblamiento»? ¿de esquizotimia?. Habrá que luchar contra los hijos de la derecha que nos llevó a la guerra civil.
De «obsceno» ha calificado Rajoy el encuentro del ministro y el magistrado. Impropiamente. El registrador de la propiedad debería manjear el diccionario. Hay que hablar de desvergüenza, inmoralidad, impunidad, infracción de los códigos no escritos de la democracia. Garzón y Bermejo deben ser investigados a fondo. Los ciudadanos tenemos el derecho a saber cuántos miles de horas ha dejado de trabajar Garzón en viajes y actividades personales, y cuántos juicios ha perdido el Estado por la proverbial incompetencia de Bermejo. Es necesario saber a cuánto han ascendido los «favores» recibidos por estos dos «mandos» del poder judicial en concepto de cacerías. Sería fácil averiguar con qué frecuencia Bermejo visita Quintos de Mora y si es verdad que en agosto le dio al vicio, hasta la saciedad, en esa finca presidencial.
En una cosa tiene razón Bermejo: la película que protagonizan él y Garzón no debe titularse «La escopeta nacional» sino «La escopeta federal».

Un muflón llevo en mi pecho ardiente


CARLOS HERRERA, ABC
QUE dos autoridades del Estado pasen juntos un fin de semana no es, de momento, sospechoso de nada. Que sea de cacería en el escenario de Sierra Mágina tampoco. Antes al contrario, habría que alabarles el gusto: hay pocos aceites, por ejemplo, como los que produce Damián Salcedo, el hijo del gran Juanito, en los alrededores de Baeza, perla renacentista andaluza emparejada con Úbeda. Garzón y Bermejo no serían los primeros españoles en disfrutar legítimamente de una finca poblada de muflones, jabalíes, ciervos, gamos y cabra montés -aunque reducida por la sarna- de entre todas las que pueblan los latifundios de la mitad sur de España. Están en su derecho: la caza es saludable, ecológica, y estabilizadora de sistemas. Nadie ama más el campo y los debidos equilibrios naturales que los cazadores. Pero dicho esto, el week-end cinegético del fiscal metido a ministro y del juez instructor metido a justiciero campeador tiene otra guasa que merece ser analizada con cuidado. La polémica surgida por el encuentro circunstancial de ambos personajes ha pretendido ser menguada con el argumento de que se ha tratado de una mera coincidencia que ha supuesto no poca sorpresa para ambos. Dos compañeros de taller, en suma, se encuentran, escopeta en ristre, en una hermosa finca llamada «Cabeza Prieta» y pasan una agradable mañana juntos disparando venados y coronando la jornada con un suculento plato de migas sin mediar más protocolos personales que el decirse «coño, Mariano, ¿tú por aquí?». Puede ser. Pero la realidad sabemos que es otra. El viernes día 6, a las nueve de la noche, cenaron juntos en el Hotel del Val, en Andújar, el ministro de Justicia, señor Bermejo, su esposa Susana Sánchez Herrero, la fiscal Dolores Delgado, el juez Baltasar Garzón, escoltas y otros funcionarios en lo que se supone que fue una jornada «entre compañeros» y de lo que no hay por qué sospechar nada doloso ya que resulta perfectamente verosímil que así sea. Todos son amigos y tienen muchas cosas de las que hablar. Dos días después se desplazaron a la finca en cuestión, enclave cercado situado en el Parque Natural de Sierra Mágina, provincia de Jaén, en el municipio natal del magistrado. La finca es propiedad de José Peñas Pérez, empresario de la industria farmacéutica residente en Cataluña, la cual fue adquirida merced a la fortuna de un suculento premio de la lotería de Navidad. Cazar un muflón cuesta unos dos mil euros, pero nada hace pensar que los invitados hubieran de desembolsar ese dinero: es perfectamente factible que fueran invitados a ello en virtud del paisanaje y amistad de uno y otro. El lomo, las alubias y el jamón van en el lote. Hasta aquí todo es normal: si usted o yo tuviéramos una finca de estas características y fuéramos aficionados a la caza también llevaríamos a nuestros amigos a pasar un fin de semana entre encinas, olivos y venados. Concurre, no obstante, una circunstancia que agrava la situación: Bermejo es ministro socialista y Garzón instruye a su manera un sumario sobre presuntas conductas delictivas de miembros adyacentes -o constituyentes- del partido de la oposición al gobierno del que forma parte el primero. No presumo connivencia ninguna, pero advierto una inoportuna francachela entre ambos que hubiera sido mejor haber evitado. No sólo no lo hicieron, sino que planearon una fiesta de escopetas que intoxica la de por sí sospechosa ejecutoria del juez. A modo de ejemplo: al juez Gómez de Liaño consiguieron quitarle de en medio del caso Sogecable por haber comido con Jaime Campmany, impulsor de la denuncia, actuando como testigo el propio juez Garzón. ¿Qué habría que hacer en este caso?
Por lo visto, hay muflones y muflones. Unos despiertan iras y otros condecoran el pecho ardiente de los cazadores de Montesquieu. Ustedes mismos.
www.carlosherrera.com

Un coste muy alto

FERNANDO FERNÁNDEZ
LA justicia española tiene un serio problema; los partidos políticos, otro.
El de la justicia se llama politización; el de los partidos, financiación.
Cuando se mezclan, pierden las instituciones y la calidad democrática de España.
La politización de la justicia, el sometimiento a los intereses de los partidos políticos, empezó con la captura de las asociaciones profesionales de jueces y magistrados por los partidos, que los han convertido en máquinas de poder, de distribución de cargos y hacedoras de carreras.
Se premian la lealtad, la disposición a contestar el teléfono, la sensibilidad a los intereses del jefe. El poder se ejerce más fácilmente cuando hay una población dispuesta a sacrificar su libertad por un buen premio, cuando se renuncia a tener criterio propio por miedo a las consecuencias, cuando los medios de comunicación no ejercen su función de contrapoder y se ponen al servicio de una causa concreta y personal. Son demasiados años de franquismo; la derecha sigue debatiendo dolorosamente cómo quitarse el estigma mientras que la izquierda, sin pudor alguno, aplica las mismas técnicas totalitarias de control ideológico de la sociedad.
No cuidan ni las formas, ¿qué hay más franquista que una Escopeta Nacional en la que se mezclan justicia, política y negocios?
El ministro Bermejo debería haber dimitido por pudor.
En Alemania lo hizo una ministra porque su marido había utilizado una vez el coche oficial para llevar a los niños al colegio. Aquí se elogiaría como un acto de igualdad y conciliación.
En puridad, Bermejo nunca debería haber sido nombrado. Su programa consiste, él mismo lo ha declarado, en hacer la revolución ideológica pendiente en la justicia.
No es casual sino causal que se apoye siempre en los mismos jueces.
Lo más triste, lo que refleja el deterioro del clima social y la fibra moral de este país, es que haya tanta gente que acepta que el fin, condenar al PP, justifica los medios. Y otra tanta que lo haría al revés si pudiera. De hecho se lo están haciendo entre ellos.
Los partidos harían mal en negar el problema de fondo.
No es otro que su financiación. Lo que está latente en este episodio es que puede haberse descubierto un nuevo Filesa.
Sólo eso justificaría la intervención de la Audiencia Nacional. Si se trata de un caso más de corrupción urbanística, nadie puede dar lecciones morales, y convendría que todos estos presuntos delitos tuvieran el mismo tratamiento judicial, sin sospechas de utilización política, lo que evidentemente no es el caso.
Tampoco parece necesario en una democracia avanzada detener a la gente el viernes por la noche para que el fin de semana entre rejas les ablande las ideas. Y desde luego no es muy propio de un campeón universal de los derechos humanos que aspira al premio Nobel.
No vale todo, tampoco para acabar con la corrupción. Si la sociedad española quisiera acabar con ella, y no utilizarla selectivamente para ganar elecciones, tenemos suficientes evidencias para saber qué hacer.
La financiación de los ayuntamientos no puede depender de la recalificación discrecional de terrenos que multiplican su valor por un acto gracioso del alcalde de turno. Y los partidos no pueden gastar sin control, aquí nadie escucha al Tribunal de Cuentas cuando, con demasiado retraso, emite un sesudo informe cuyas recomendaciones son ignoradas por consenso. En el primer caso se trataría de liberalizar todo el suelo salvo el especialmente protegido por razones ambientales.
En el segundo, transparencia al máximo, listas públicas de donantes y créditos en condiciones de mercado que se ejecutan sin miedo. Y prohibición explícita de ningún tipo de financiación de las Cajas de Ahorro.

Una analogía


IGNACIO CAMACHO, en ABC
IMAGINEN un bronco partido de fútbol entre el Barcelona y el Real Madrid en el que el árbitro pitase dos penalties a favor del Barça, anulase un gol al Madrid y le expulsara un par de jugadores. Y que al día siguiente la prensa descubriese que el colegiado había compartido en vísperas del encuentro cena y montería con el presidente barcelonés, los dos ayudantes de línea, un importante dirigente federativo y el delegado del campo; todos ellos en alegre y jocunda confraternidad. Imaginen que se arma un escándalo de aquí te espero; los madridistas recusan al trencilla, piden la repetición del partido y rompen relaciones con la Federación, acusándola de conspirar contra sus intereses a favor del adversario.
Sigan imaginando que los personajes cuestionados declaran que sólo hablaron «del hecho cinegético», que en ningún momento se comentó nada del inmediato partido, que es una canallada dudar de su profesionalidad e imparcialidad y que lo que tiene que hacer el Madrid es atender a las causas de su derrota, no cometer penalties y dar menos patadas. En la siguiente jornada, el árbitro es designado para pitar de nuevo al equipo que le ha denunciado, al que vuelve a sancionar con un penalty mientras los organismos de supervisión se toman con máxima calma la denuncia recusatoria y confirman la correspondiente sanción a los futbolistas expulsados.
Sin salir del ámbito de la imaginación, examinen la reacción de la opinión pública. Los aficionados del Madrid cierran filas con el equipo y demandan la retirada de la competición. Los culés y el amplio sector antimadridista nacional deploran el victimismo del club, le acusan de conducta antideportiva y le recuerdan que los penalties fueron claros, las expulsiones justas y el gol anulado ilegal. Para los primeros, la reunión de vísperas fue un contubernio malicioso que invalida la imparcialidad del árbitro, vicia de sospecha sus decisiones y cuestiona de raíz el resultado. Para los segundos, se trata de un asunto por completo marginal al que se aferran los perdedores para tender una cortina de humo. Sólo un pequeño sector no alineado considera que, aunque el marcador fue justo y las infracciones sancionadas evidentes, la reunión previa del árbitro con uno de los bandos y con directivos de la Federación envenena de sospecha su actuación, constituye una manifiesta falta de respeto a las formas y ofrece indicios serios de connivencia que enturbian el espíritu del juego limpio.
Ahora dejen de imaginar, enciendan la televisión y abran los periódicos del día. Si encuentran alguna remota analogía política o judicial con este hipotético caso resultará absolutamente casual. Porque resulta inimaginable que cosas así sucedieran en el ámbito de un Estado de Derecho... ¿no?

Corrupción y prevaricación


JOSÉ MARÍA CARRASCAL, en ABC
HAY indicios de corrupción en el PP, y de prevaricación en el PSOE. A vileza, allá se andarán ambos delitos, pero democráticamente, es mucho más grave el segundo, al afectar a los órganos del Estado, que deja de ser de Derecho, para convertirse en arbitrario. En realidad, la prevaricación no es otra cosa que la corrupción estatal.
Los indicios de corrupción en el PP son tan claros que fueron sus dirigentes quienes, en noviembre de 2007, pusieron en manos de la Policía y de la Fiscalía Anticorrupción las sospechas que tenían de la trama. Para encontrarse hoy acusados de ella. Así se las gasta el PSOE. Mientras, para la prevaricación en éste no hace falta apelar a la vieja máxima «la mujer del Cesar no sólo tiene que ser honesta, sino también parecerlo», pues se deduce de esa cacería, o cacerías, con cena posterior, del ministro de Justicia, magistrado que lleva la causa de corrupción y jefe de la Policía Judicial. Las excusas que dan para ese encuentro no se sostienen. Ni que fue casual, ni que buscaban la relajación en el campo, ni que no hablaron del asunto que llevaba el juez contra el principal partido de la oposición justifican un largo encuentro que, por lo menos, es inmoral y, por lo más, delictivo. Lo que tendrían que haber hecho Bermejo o Garzón al encontrarse en esas cacerías, de ser para ellos una sorpresa, era salir corriendo y no parar hasta Madrid. Bermejo ya no es un compañero de Garzón. Es un político, el Ministro de Justicia del gobierno que tiene como rival al partido que está encausando el magistrado. Nadie mejor que ellos sabe que cualquier contacto los contamina, y las excusas que otros dan por ellos, «si hubieran tramado algo ilícito hubiesen elegido un lugar más apartado», tampoco sirven. ¿Mas apartado que la serranía jienense? Aparte de que ambos personajes son tan soberbios, tan vanidosos, tan poco precavidos, que un montón de veces han caído en su propia trampa. En cuanto al jefe de la Policía Judicial, la misma que está efectuando detenciones en los aledaños del PP, ¿cayó también por allí en busca de descanso y soledad? ¡Pues vaya soledad y descanso se buscó! Nada más y nada menos que las de sus dos superiores inmediatos.
En cualquier democracia medianamente digna de su nombre, este encuentro que apesta a connivencia traería la inmediata dimisión del ministro y la separación del juez del caso que lleva, con la consiguiente apertura de un expediente para averiguar hasta donde se han violado las normas judiciales. En cuanto al policía, tiene que explicarnos a qué fue a Jaén si no iba a la celebre cacería. A no ser que la cacería fuera otra. Pero hasta ahora, lo único que hemos obtenido de ellos son risotadas. Aunque quien se ríe de verdad es Zapatero. Nadie habla de la crisis. Pero hay una crisis aún mayor que la económica: la del Estado de Derecho.

jueves, 12 de febrero de 2009

Chávez «merece una victoria como nadie» en el referendo del domingo, según Castro


El presidente aspira a seguir en el poder hasta 2049, aunque la reelección indefinida fue rechazada por los venezolanos en 2007.
Así, el deseo de prolongar su mandato más allá de 2013 no se detiene en 2021 (cuando se conmemore el bicentenario de la Batalla de Carabobo, decisiva para la independencia de la Gran Colombia), como anunciara tiempo atrás. Esa fecha se le antoja ahora insuficiente, y ya se ha marcado una nueva meta: el año 2049. Para entonces, Chávez contaría 95 años, más que los que hoy suma su admirado Fidel.
El presidente Chávez no habla de «batalla» a la ligera. Desde su acceso al poder vive en permanente campaña. Acaba de celebrar sus diez años en la Presidencia -marcados por un día de fiesta nacional-, e insiste en someter a consulta la posibilidad de su reelección «sine die». Una triquiñuela jurídica le permite presentar en forma de enmienda constitucional la que, como reforma de la Carta Magna, ya fue rechazada en las urnas en diciembre de 2007.

¿Qué nos hace humanos?


Doscientos años después del nacimiento de Charles Darwin, y pese a los avances en genética y neurofisiología, la ciencia aún carece de una respuesta a qué nos define como especie
PUBLICO JAVIER YANES - MADRID - 11/02/2009 20:00

"La pregunta más difícil es: ¿qué nos hace humanos? [...] El grado de variación fenotípica [entre humanos y chimpancés] no está estrictamente relacionado con el grado de variación en la secuencia". Con estas palabras se abría la discusión del estudio, publicado en Nature en 2005, en el que se analizaba el primer borrador del genoma del chimpancé. Los investigadores hacían notar así que, comparando los genes de humanos y simios, sería difícil predecir especies tan distintas. Cuatro años después, otro trabajo en el último número de Nature, encabezado por el español Tomás Marqués-Bonet, recalca que "las proteínas [de humanos y chimpancés] son virtualmente idénticas".
Después de 150 años de biología evolutiva, inaugurada por Charles Darwin y su Origen de las especies, las preguntas sobre la condición humana continúan vigentes. El científico inglés supo leer en la naturaleza un pasado común para simios y humanos. Las herramientas disponibles hoy permiten arrostrar la evolución del Homo sapiens desde múltiples frentes, como la paleoantropología, la neurofisiología o la genética, que complementan las huellas del pasado con las versiones alternativas de la ruta evolutiva. Entre estas, el chimpancé es una referencia viva, un código base para descifrar el origen humano.
Tonegawa, neurobiólogo y Nobel: "Aún no sabemos qué son los seres humanos"
Hasta la fecha, los eslabones perdidos continúan en paradero desconocido, y el Homo sapiens, la única especie terrestre capaz de sentir inquietud por tales asuntos, aún ignora dónde reside la diferencia que le impulsa a plantearse estas cuestiones ante la pantalla de un ordenador, en lugar de, como otros primates, pasar la vida disfrutando de un atracón de insectos en cualquier bosque africano.
"Aún no sabemos qué son los seres humanos", confesaba a Público el neurobiólogo Susumu Tonegawa. Este premio Nobel resaltaba la difusa brecha que separa al Homo sapiens de los simios: "Gente como Chomsky defiende con ahínco que el lenguaje evolucionó con el Homo sapiens, pero los simios tienen un lenguaje primitivo".
La afirmación de Tonegawa tiene fuste neurológico desde que en 1998 se rompió uno de los mitos sobre el privilegio del cerebro humano, la presencia de una región llamada planum temporal cuya asimetría se relaciona con las facultades del lenguaje y la música. Ese año, Patrick Gannon, del Hospital Mount Sinai de Nueva York, dirigió un estudio publicado en Science que descubría esta característica en el cerebro de los chimpancés, situando el origen de este rasgo anatómico hace más de ocho millones de años, antes de la separación de ambas ramas evolutivas.
¿Tienen los chimpancés un potencial para el lenguaje mayor que el que demuestran? "Los simios poseen capacidades que no desarrollan en la naturaleza si no se dan las condiciones adecuadas", explica el primatólogo del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, Josep Call. Este investigador expone un ejemplo para comprender la justificación evolutiva: "Nosotros no fuimos seleccionados por la evolución para leer y escribir, pero logramos hacerlo. Esto es posible porque nuestro sistema cognitivo, y el de los chimpancés, es flexible y complejo".
Industria y cultura
Las observaciones de los primatólogos no dejan de estrechar la grieta del privilegio humano. "En los años 50 se pensaba que el uso y fabricación de instrumentos era exclusivamente humano, pero hoy esto no se sostiene", dice Call, quien en 2006 publicó en Science que los chimpancés en laboratorio, pero no en libertad, guardan herramientas para el futuro. En los últimos años se han descrito otras habilidades de estos simios, como cazar usando palos a modo de lanzas, consumir plantas con propiedades curativas o manejar utensilios para desenterrar raíces y tubérculos.
Araque, neurólogo: "Lo propio del cerebro humano no es tener más neuronas"
El escalón de la fabricación de herramientas también ha sido superado. Call adelanta a Público la próxima aparición en Biology Letters de un estudio que ha completado en colaboración con Crickette Sanz y David Morgan y que revela una nueva habilidad de los chimpancés salvajes. "Empleando los dientes, deshilachan el extremo de un palo como si fuese un pincel, y luego lo introducen en un termitero. Las termitas muerden las fibras y son capturadas". Call precisa que "el pincel es más eficaz para atrapar termitas que el palo sin trabajar".
Dado que técnicas como estas se transmiten a las generaciones sucesivas, ¿se puede hablar de cultura? "Así es, desde el punto de vista biológico", responde Call, apuntando una diferencia fundamental: "Nuestra cultura es acumulativa, la de los chimpancés, no. No hay una sola persona en el mundo con todos los conocimientos que requiere fabricar un bolígrafo desde cero".
Sin olvidar otros logros anatómicos y funcionales de los sapiens, como el bipedalismo, el rastro de las pistas sobre lo típicamente humano conduce al cerebro. Para el neurobiólogo del Instituto Cajal (CSIC), Alfonso Araque, la clave está en el tejido fino del cerebro, aunque "probablemente no es una sola característica la que nos hace humanos". El investigador plantea una aparente paradoja: "El cerebro humano es un 300% mayor que el de un chimpancé, pero solo tiene un 125% más de neuronas".
Para Araque, la solución al acertijo radica en los astrocitos, células del sistema nervioso que acompañan a las neuronas y que han pasado de considerarse un simple soporte a revelarse como actores de peso en la transmisión y el almacenamiento de la información. El neurobiólogo aporta un dato revelador: "Como ya escribió Ramón y Cajal en 1913, la proporción de astrocitos respecto a neuronas aumenta en la escala evolutiva. En los humanos es 10 veces mayor".
Tanto la anatomía cerebral como sus implicaciones funcionales dependen, en último término, de una arquitectura genéticamente programada. El descenso al alfabeto de los genes insinúa algunas respuestas, pero no de forma inmediata. El grado de similitud entre el genoma humano y el del chimpancé barre una horquilla del 95% al 99%, dependiendo del método empleado para la comparación. Parece lógico que los esfuerzos debieran dirigirse a ese escaso 5%, pero no es tan sencillo como localizar el rincón del genoma donde se esconde lo humano. La diferencia está enormemente repartida en pequeñas dosis por todo el genoma; el resultado es, como dice el estudio de Marqués-Bonet, "proteínas virtualmente idénticas", como si la tenue pista de los genes se borrara por completo en su producto, las proteínas. Ni siquiera en un gen como FOXP2, relacionado con el lenguaje, los humanos aportan apenas nada nuevo a la versión que posee un ratón.
Cuestión de grado
Pero el callejón tiene salida, una vía rompedora abierta gracias al trabajo que Marqués-Bonet y Arcadi Navarro, del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC y Universidad Pompeu Fabra), han desarrollado en colaboración con investigadores de EEUU e Italia. Marqués-Bonet, hoy en el laboratorio de Evan Eichler de la Universidad de Washington, señala que la comparación tradicional entre genomas se hace gen a gen, lo que permite descubrir los polimorfismos puntuales variaciones en una letra del ADN y secuencias cortas insertadas o eliminadas.
Call, primatólogo: "Los chimpancés poseen una cultura transmisible"
El nuevo enfoque, más panorámico, ha revelado que muchos segmentos aparecen copiados en múltiples lugares del genoma y que estas duplicaciones varían enormemente entre especies como el macaco, el orangután, el chimpancé y el humano. "Hemos encontrado muchas diferencias", dice Marqués-Bonet, advirtiendo de que humanos y chimpancés podrían situarse hasta 10 veces más alejados genéticamente de lo que se sospechaba hasta ahora.
El resultado se traduce en "distintas cantidades de proteína", apunta el científico. ¿Podría algo tan sutil explicar el hecho humano? "Diferencias como éstas influyen en el fenotipo, por ejemplo en la resistencia de los macacos al sida". Curiosamente, la hipótesis trae a la memoria la afirmación darwiniana de que lo humano no es una cuestión de distinto tipo, sino de distinto grado. Marqués-Bonet es prudente: "No decimos que esto nos haga humanos. Pero podemos empezar a buscar".
La búsqueda proseguirá. Según la experta en chimpancés, Jane Goodall, "lo que nos hace humanos, creo, es la capacidad de plantear preguntas". Quizá lo esencial no es tanto saber qué nos hace humanos como no dejar nunca de formularnos la pregunta.

«La humanidad sigue evolucionando»
Entrevista con Tomás Marqués-Bonet, genetista evolutivo de la Universidad de Washington (EEUU)
¿Por qué la metodología del estudio es novedosa?
Hemos revelado regiones del genoma que no se miraban por ser demasiado complicadas. Gracias a esto hemos observado muchas diferencias entre los genomas de cuatro especies de primates (humano, chimpancé, orangután y macaco) que hasta ahora estaban ocultas. Se trata de duplicaciones segmentales que esparcen múltiples copias de fragmentos por todo el genoma, en distintos cromosomas.
¿Qué implicaciones tiene esto en la evolución de los primates?
El consenso en biología humana dice que en los primates el ritmo de variación del genoma es mucho más lento que en otras especies, que su genoma es más estable. Y en efecto hay una deceleración en polimorfismos puntuales, pero en cambio descubrimos que hay una aceleración en estas duplicaciones en la rama de chimpancés y humanos.
¿Cuál es el motivo?
No lo sabemos. Es posible que contribuyera el hecho de que los humanos sufrieron un cuello de botella –disminución drástica de la población– en su historia temprana.
Usted afirma que estas duplicaciones pueden ser evolutivamente importantes e influir en la diferencia de fenotipos entre especies. ¿Pueden diferenciar también a unos humanos de otros?
Sí, también diferencian los fenotipos dentro de una especie. Algunos de mis colegas trabajan en la influencia de este factor en la susceptibilidad a enfermedades. En los macacos, distinto número de copias de un gen determina una diferente resistencia al sida. También hemos comparado los tres genomas humanos disponibles y hemos visto que más del 99% de las duplicaciones en un genoma están presentes en los otros, pero varía el número de copias.
Las nuevas tecnologías de secuenciación de genomas se desplazan hacia fragmentos más pequeños.
En efecto, las nuevas tecnologías leen fragmentos cada vez más pequeños, y esto no facilita la búsqueda de duplicaciones. Por tanto, los nuevos genomas completos que vayan apareciendo pueden ignorar estos cambios.
¿Continúa evolucionando el ser humano?
Sin duda. Cada uno de nosotros deja a sus hijos 4 o 5 variantes genéticas que uno no tenía, así que este ritmo mínimo continuará, porque es independiente de los cambios en la sociedad. Otra cosa es lo que ocurra con nuestra especie en el futuro. La evolución ayuda a entender el pasado, pero no predice el futuro.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Labordeta


Siempre y cuando la puñetera próstata se lo permita, José Antonio Labordeta quiere recobrar su «acta» de cantor grabando un par de discos.
Ex-diputado por la Chunta Aragonesista en la Carrera de San Jerónimo durante dos legislaturas.
De aquellos días en el hemiciclo, de aquellas tardes entre disposiciones adicionales, leyes más o menos orgánicas y recomendaciones a sus rivales políticos de que se fueran a la «m» por no mandarlos a tomar por donde amargan los pepinos, el zaragozano y aragonés de pro («Polvo, niebla, viento y sol, y donde hay agua una huerta... esta tierra es Aragón», cantó hace años, muchos años) deja ahora constancia en «Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados» (Ediciones B), que hoy presenta en el Círculo de Bellas Artes, escoltado por la ministra de Defensa, Carme Chacón, y la periodista Pepa Bueno.
Un libro moderadamente amable, donde antes que ajustar cuentas con el pasado inmediato traza un retrato de sus colegas más irónico y mordaz que grueso, el de un hombre capaz de distinguir el talante (y hasta el talento) de un compañero de escaño por el simple lustre de sus zapatos. «Me pasé los dos primeros años de diputado como un beduino, sin enterarme de nada, y perplejo cuando oía términos como «PNL»» (proposición no de ley).
Labordeta formó parte durante ocho años de ese cajón de sastre que es el grupo mixto, que en sus penurias también daba para hilvanar buenas puntadas: «Yo no dependía de nadie y tomaba mis propias decisiones, y no tanto las del partido, porque los partidos como el nuestro, pequeñitos, sin mucho poder para acogotarte, te permiten que digas cosas que pueden parecer más sinceras».
En su libro, claro y directo, como siempre ha sido su lengua y su verso, Labordeta repasa unos cuantos nombres propios con los que coincidió en el Congreso y también recuerda en numerosos párrafos los rifirrafes con el presidente Aznar («la verdad es que nunca supe por qué no tuvimos buena sintonía») pero siguen sin dolerle prendas al escribir de Zapatero: «Como orador era muy deficiente, y movía los brazos como un autómata. Supongo que como yo, acabará aprendiendo». Y de nostalgia, nada de nada («no, no echo de menos el escaño, es más, si alguien me pide consejo no le recomendaría no ser diputado»), quizá porque en esos ocho años vio lo que es la política, hoy arriba, mañana abajo («un cambio de gobierno, y la gente subía o bajaba del segundo al cuarto banco, y viceversa»), esa política que musical y líricamente le dejó mudo durante dos legislaturas: «No escribí ni una línea. Y fue perder el escaño y empezar a escribir poemas y canciones». Tal vez Aragón y España hayan perdido un diputado, pero el cantor, el poeta, ahí sigue, firme, como viejo tronco, frente a todos los cierzos

martes, 10 de febrero de 2009

Más lemas para el autobus ateo



ANTONIO BURGOS.- Martes, 10-02-09.- ABC
DIJE el domingo que en aras del pluralismo en cuyas cortinas se limpian estos señores que imponen la dictadura del pensamiento único y de lo políticamente correcto, urgía defender la diversidad de ideas en la publicidad de los autobuses ateos, a fin de que dicho soporte sea aprovechado convenientemente y le saquemos partido con frases que se contrapongan en condiciones al tristemente famoso «Probablemente Dios no existe».


Lanzaba servidor una serie de lemas pidiendo brocha y pintura o por lo menos serigrafía para que fuesen paseados en los costeros y las traseras de los autobuses urbanos, y al final abría el Correo de la Guasa (redcuadro@yahoo.es) al sentido del humor de mis lectores.
De los que puedo mostrarme bien orgulloso. Todas, absolutamente todas las que siguen, son frases que me han enviado los lectores, a cual más ingeniosa. Van intencionadamente sin entrecomillar.
Porque no quería convertir esto en un festival de comillas, sino en un homenaje a la inteligencia de quienes me conceden la merced de seguir mis artículos:
*.- Probablemente los langostinos no existen. Deja de preocuparte y disfruta de tu lata de fabada Litoral.
*.- Probablemente las colas en el INEM no existen. Deja de preocuparte, disfruta y piensa que si hay mucha gente apelotonada en un sitio es porque regalan algo, así que no tengas miedo de acercarte tú también, que al final verás cómo tú también estarás en esa cola.
*.- Probablemente la Maleni no existe. Deja de preocuparte por las nevadas y disfruta viajando, aeropuerto de Barajas incluido.
*.- Probablemente España no existe. Deja de preocuparte y disfruta con la ruina en que ZP ha convertido a tu nación.
*.- Probablemente el fin de mes no existe. Deja de preocuparte y disfruta del poco dinero que aún te queda en esta primera decena.
*.- Probablemente Rodríguez Zapatero no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la imagen que le cuidan sus seiscientos asesores.
*.- Probablemente el euríbor no existe. Deja de preocuparte y disfruta de pagar tu hipoteca sin sobresaltos, llega holgadamente a fin de mes, date un capricho y además ahorra.
*.- Probablemente tu depresión, tus problemas de ansiedad y tus crisis de angustia no existen. Deja de preocuparte, sonríe por todo, coge tu saco de psicofármacos, llévalos a la farmacia y cámbialos por pastillas Juanola.
*.- Probablemente el vecino quejica que te hace la vida imposible no existe. Deja de preocuparte, relájate, pasea tranquilo, disfruta de las zonas comunes del edificio, cuida tus plantas y no temas asistir esta tarde a la junta de la comunidad de propietarios.
*.- Probablemente la cuñada y el cuñado coñazo no existen. Deja de preocuparte, alégrate, sonríe, siéntete en familia, participa en las reuniones y disfruta de bodas, bautizos y comuniones.
*.- Probablemente los amigos por conveniencia no existen. Deja de preocuparte, sal, relaciónate, diviértete y convéncete de que eso de la puñalada trapera es algo que nunca te darán a ti.
*.- Probablemente el obseso sexual en tu trabajo y los malos compañeros no existen. Deja de preocuparte, valórate, maquíllate, ponte ropa sexy, trabaja tranquila y a tu aire, sé autosuficiente, siéntete libre, olvídate de los jefes cómplice que jamás te apoyarán y disfruta de tu sueldo a fin de mes.
*.- Probablemente Pedro Castro no existe en Getafe. Deja de preocuparte, tonto de los cojones, y sigue votando a la derecha.

El 77% de los menores que utiliza redes sociales cuelga un perfil público


El Gobierno lanza un decálogo para asesorar a los más jóvenes en el uso de las redes sociales, por el 'Día de Internet Seguro'
El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda
El perfil del 77 por ciento de los menores que utilizan redes sociales es visible al resto de internautas, según datos extraidos del Libro Blanco de los Contenidos Digitales elaborado por el
Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI), y dados a conocer hoy con motivo de la celebración del 'Día Internacional por una Internet más Segura'.
Asimismo, Madrid y Andalucía con las comunidades autónomas que cuentan con un mayor número de usuarios de redes sociales, especialmente en
Tuenti que, junto con MySpace y Facebook, son las tres redes principales por volumen de usuarios en España. A nivel mundial, el ONTSI cita a Facebook, Myspace y Orkut.
La difusión de estos datos coincide con el lanzamiento -por parte de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información del
Ministerio de Industria- de un decálogo audiovisual que asesorará a los más jóvenes en el uso de las redes sociales, a través de la web chaval.es.
Así, a lo largo de toda la jornada, se podrán consultar en esta página las entrevistas realizadas a diferentes portavoces de instituciones y 'site' de referencia como el
Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda; el director de la Agencia Española de Protección de Datos, Artemi Rallo; el director de Comunicación de Tuenti, Icaro Moyano; la directora regional de Sulake, propietaria de la red Habbo Hotel, Simonetta Lulli; la responsable de Marketing de Myspace, Maya Nieto; o la experta Mar Monsoriu.
Es «fundamental» que los padres conozcan qué páginas visitan sus hijos, con quién hablan y cuánto tiempo suelen emplear en ello
En las entrevistas, que han sido realizadas por los propios menores,
los expertos coinciden en que el "mejor método de control es la educación". En este sentido, Canalda señala que es "fundamental" que los padres conozcan qué páginas visitan sus hijos, con quién hablan y cuánto tiempo suelen emplear en ello, al mismo tiempo que hace un llamamiento a "la colaboración ciudadana a la hora de denunciar los comportamientos fraudulentos".
Por su parte, Rallo lamenta el "desconocimiento" de algunas cláusulas y disposiciones legales dentro de Internet, como la obligatoriedad de la petición de la autorización de los padres de los menores de 14 años que quieran registrarse en una página. En cuanto a Tuenti y Myspace coinciden en destacar "su preocupación por la protección de los menores y su estrecha colaboración con las autoridades" en este sentido.

lunes, 9 de febrero de 2009

Gonzalo Anes: «El pasado no es una película de buenos y malos»


«Cuando se hace un trabajo como éste -explica el Director de la RAH-, con estos resultados, siempre se queda uno tranquilo».

Este Atlas es el puerto de atraque de una travesía comenzada en 1735, cuando un grupo de ilustrados dio los primeros pasos de lo que sería la Real Academia de la Historia. Primero, apenas si fueron una tertulia, pero en poco tiempo su número creció y también sus necesidades. Pasaron de reunirse en un piso particular a hacerlo en la Real Biblioteca, y pronto vieron la necesidad de ponerse al amparo del Rey, Felipe V, y solicitar su «regia protección». El Monarca así lo hizo, y el 18 de abril de 1738, aquella tertulia pasó a denominarse Real Academia de la Historia, cuyo fin era dar vida a un «Diccionario Histórico-Crítico Universal de España», del que se esperaban «grandes utilidades en beneficio común», y se indicaba también que «la vasta obra», además de poner en claro «la verdad de los sucesos» habría de desterrar «las fábulas introducidas por la ignorancia o por la malicia».
«Un trabajo inabarcable»
Durante años, los académicos se aplicaron a la tarea, pero el trabajo se acumulaba, máxime cuando a la Academia, como Cronista de Indias, también se le encargó realizar una Historia de América. «Llegó un momento -cuenta Gonzalo Anes-, en el que la cantidad de trabajo era inabarcable y, finalmente, tanto la Cronología como el Diccionario, quedaron aparcados durante los siglos XVIII, XIX y XX». Ahora, casi trescientos años después, «por fin hemos podido concluir el Atlas Cronológico, con lo que la Academia cumple con un compromiso secular, contraído cuando se fundó».
ACHE nace, pues, con vocación de rigor y de objetividad, o como le gusta decir a Gonzalo Anes, «sin adjetivos». «Sí, eso es cosa mía», sentencia el director de la RAH. «Uno de mis maestros fue don Ramón Carande, y recuerdo que él siempre me decía en tono de queja lo mucho que tardaba en poner en limpio las cuartillas que escribía a mano para sus grandes libros. Yo, sabedor de sus grandes cualidades literarias, le preguntaba sobre el porqué de aquel retraso, y él me decía: «Mire usted, porque no quiero escribir con adjetivos, y por lo tanto tengo que buscar sustantivos que califiquen. Así que cuando comenzamos el Atlas, me dije, adjetivos ni uno, y menos aún, adverbios».
Anes defiende que «de todas las épocas, la más difícil de entender es siempre la más cercana. ¿Por qué? Porque hay intereses mucho más vibrantes en quienes estudian e investigan, que les hace no ser todo lo objetivos que debieran de ser». ¿Estamos, entonces, ante la malicia y la ignorancia contra la que querían revelarse los académicos del XVIII? «Como alguien me ha dicho, ahora, en vez de malicia «o» ignorancia, tal vez debamos hablar de malicia «e» ignorancia». Malicia, ignorancia y también el vicio tan actual de «mirar el pasado con la lupa de hoy, de forma que no se puede entender nada. El pasado no se puede contemplar como una película con buenos y malos, aunque eso pueda resultar gratificante para los que sólo quieren que en la Historia «ganen» los suyos».
Algo de lo que precisamente huye este Atlas, que nace, como vuelve a subrayar Gonzalo Anes, «sólo como información, vaciado de contenido ideológico y como un conjunto vertebrador y válido para todos los españoles. Finalmente, no puedo dejar de agradecer la profesionalidad con que la editorial SM ha hecho realidad este viejo proyecto de la Academia».


http://www.atlasache.es/ Hacer Historia, escribirla y enseñarla no significa vivir anclado en el pasado. Por eso, la Academia, consciente de los tiempos tecnológicos que vivimos, también ha apostado decidida y firmemente por llevar el ACHE a internet, a través de la página www.atlasache.es, a la que podrá accederse mediante la clave disponible en una tarjeta exclusiva que acompañará a la edición impresa del Atlas. Esta página web dispone de motores de búsqueda que permiten y posibilitan el acceso a la información por fecha, periodo, tema, personaje y localización. Hablando en plata, es una auténtica virguería, por su accesibilidad, su claridad y sencillez diáfanas y por la rapidez con la que podemos acceder hasta el último rincón de nuestra Historia. Por ejemplo, recurramos a uno de nuestros mitos históricos, Viriato. Basta con introducir su nombre para que la web nos ofrezca diez respuestas, y además nos abra todo un abanico de temas relacionados con el caudillo ibérico, y lo sitúe en su contexto geográfico y temporal. Igual sucede con las búsquedas por periodo, tema y personalización. La interrelación entre los motores de búsqueda es completa, y con un golpe de teclado la Historia se pone a nuestros pies.

Asuntos de familia



Raúl Rivero escribe en El Mundo
NADIE lo duda: en un enorme territorio de América Latina se imponen hoy el estilo, el lenguaje, la filosofía y el poder de un grupo humano que, desde orígenes diversos, ha ido a encontrarse como una gran familia en los palacios presidenciales y en los taburetes más altos de los puestos de mando del continente.
Es una casta compleja, llegada a la madurez mediante tratamientos con carburo, sobre la marcha, a campanazos y pendencias. Pero está ahí, cohesionada por una palabrería vana, por los resortes mágicos del populismo. Por la llamada de la ambición y el soroche de las alturas.
Hace sólo unos años no se conocían. Algunos estaban distantes y apartados, en canarreos perdidos en la selva, en los salones pretenciosos y cursis de la pequeña burguesía o en los talleres de reparación de la política. Otros, dos o tres, fundadores de la casa familiar, hacían marañas y dibujaban castillos en el aire.
El caso es que han llegado y no se quieren ir. Cada uno en sus candangas íntimas, en las batallas de la vida diaria para que no se haga público que el triunfo verdadero de los cambios y el progreso consiste en su cambio y su progreso personal.
La familia se afianza, se multiplica, impone una manera de conducirse en los escenarios y tiene apoyos de parientes en el extranjero que miran hacia la región con simpatía o nostalgia. Hay gestos de comprensión, campañas solidarias para esa pequeña comunidad de líderes que conviven en una especie de casa de vecindad.
Fidel Castro decide que está enfermo y le cede el poder a su hermano menor. Ernesto Kichner tiene que cumplir ciertos trámites y se cambia de sitio en la mesa del comedor para que su esposa, la señora Cristina Fernández, asuma el control de la nación.
Se quieren, se llevan bien y se comunican entre sí por sus nombres de pila. Con esos nombres se mueven por el área del solar de la hermandad del socialismo del siglo XXI. De modo que los medios obedientes publican titulares como éstos: «Lula cena hoy con Rafael»; «Daniel tuvo problemas con las urnas» «Cristina juega a la canasta con Michelle»; «Manuel viene de Honduras con sombrero»; «Hugo se compra un Rolex».
Esta semana Evo Morales se sometió a una cirugía en la nariz y el presidente de Venezuela (vocero oficial del estado de salud de Fidel Castro) dio este parte médico a la prensa: «El indio tiene el tabique desviado».
Así son, entrañables y cariñosos. Una familia unida. Eso es conmovedor y pertinente. Lo demás no importa. Hay que quererlos.

Zapatero avala con su abrazo al insultador impune


El acto celebrado ayer por el PSOE con sus alcaldes sirvió también para que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero respaldara con un afectuoso saludo a Pedro Castro, el controvertido edil de Getafe y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
Este permanece en sus puestos a pesar de insultar a millones de electores al preguntar en un acto público «por qué hay tanto tonto de los cojones que todavía vota a la derecha».
El PP exigió en vano su dimisión, porque Castro cuenta con el apoyo de su partido como se ve en la imagen.

domingo, 8 de febrero de 2009

El catalán en las casas de Santayana y Maragall


Cuenta Santayana: en un capitulito titulado «la confusión de lenguas» que entre 1835 y 1845 su madre hablaba castellano oficialmente y en buena sociedad y que dejaba el catalán para el trato con los criados y la calle y que nunca lo utilizaba cuando estaba a solas con el marido...
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS Periodista y escritor, ABC, lunes, 09-02-09

LOS defensores de unos supuestos esplendores del catalán y gallego (no incluiré aquí el vascuence) se han impuesto una tarea cuyo patetismo podría resultarnos conmovedor a los demás si no fuera porque al hacerlo insulta nuestro conocimiento de la Historia.
Después de haber achacado las situaciones respectivas de sus lenguas, en los años cincuenta y sesenta, a las persecuciones del franquismo («genocidios» han llegado a decir) han tratado de ocultar el despego cuando no el rechazo de las burguesías regionales a las lenguas vernáculas.
Los que hemos vivido la postguerra sabemos hasta qué punto el renacimiento del catalán y gallego tuvo que superar la oposición de las respectivas clases medias y altas. Testimonios como el discurso de Víctor Balaguer en la Real Academia de la Historia dan una idea clara de la situación del catalán a mediados del XIX. La invención se derrumba sin quererlo.
Hoy quiero traer a colación dos casos que me han resultado especialmente significativos por la personalidad de sus protagonistas, ejemplares cabría decir. Me refiero a la actitud que mantuvieron «frente» al catalán dos mujeres tan cultas y sensibles como la madre de George Santayana y la esposa de Joan Maragall. Las dos representan el mundo del elitismo cultural. El de Santayana en una proyección universal; el de Maragall en el seno de la propia mitología cultural catalana.
Jorge de Santayana, que nació en Madrid aunque Ávila constituyó «el centro» de sus «vínculos afectivos y legales más profundos» por emplear sus propias palabras, tuvo ascendencia catalana por parte de madre: gentes de Reus y de Barcelona. Y también por este lado de su familia tuvo vinculaciones familiares con unos tales Sturgis de Glasgow que explican el hecho de que «nuestro» escritor llegara a Norteamérica, al idioma inglés, al doctorado en Harvard y, en definitiva, a unas concepciones filosóficas que le han convertido en uno de los grandes pensadores del siglo XX.
Él ha explicado de un modo seductor en «Personas y lugares. Fragmentos de autobiografia» (Ediciones Trotta) cómo su condición de abulense le permitió mantener a lo largo de su vida una actitud extraordinariamente libre y que ese espíritu fue clave de su manera civil de estar ante la vida y de sus concepciones filosóficas. La ciudad arriscada, levantada sobre las rocas, resistente al tiempo, manteniendo ejemplarmente su realidad histórica, fue para él una metáfora de sí mismo y su manera de situarse ante la realidad.
Un temperamento como el de Santayana, universal y arraigado al tiempo, era sin duda alguien suficientemente capacitado para entender las relaciones -las malas relaciones- de su madre, Josefina Borrás, y el habla catalana. Por señalar la capacidad del escritor para los idiomas baste decir que, al poco tiempo de llegar a Estados Unidos, consiguió hablar el inglés «como la reina de Inglaterra», sin acento alguno. Siendo así las cosas cuenta Santayana: en un capitulito titulado «la confusión de lenguas» que entre 1835 y 1845 su madre hablaba castellano oficialmente y en buena sociedad y que dejaba el catalán para el trato con los criados y la calle y que nunca lo utilizaba cuando estaba a solas con el marido. Lo explica de este modo: «Esa no era una época en que la gente descontenta fuera nacionalista, era humanitaria y cosmopolita; purista en política y en moral, Brutos y Catones en teoría, inspirados por ideales universales e imperativos categóricos de pura razón. En cualquier caso de labios de mi madre yo no he oído más que unas poquísimas palabras en catalán, trozos de proverbios o de canciones antiguas».
Al margen del valor de este texto para conocer el juicio que le mereció el nacionalismo catalán a Santayana, es reveladora la actitud de la madre ante el catalán: ni siquiera lo hablaba con su marido también catalán. Lo que me lleva al ejemplo de la mujer de Joan Maragall.
El significado de este caso es muy especial por cuanto nos sitúa en el corazón mismo del catalanismo cultural y del culto al idioma. No sólo el poeta era consciente de la condición mítica de su personalidad en relación con el catalán sino también su esposa. Y quizá precisamente por esa razón ella llegó a estimar tanto el comportamiento que mantuvo su marido para con ella al no emplear nunca el catalán en su trato personal tanto en el seno de la familia como en la intimidad. Hasta el punto de que llegaba a vanagloriarse de ello. Era un hecho tan relevante que llegó a contarlo el propio poeta en las notas autobiográficas que editó su hijo Jordi: «La gloria y la fama. Reflexiones de Joan Maragall sobre el escritor» (Renuevos de Cruz y Raya)
Para la esposa de Joan Maragall la costumbre de su marido de hablarle siempre en castellano fue signo de delicadeza, demostración de la finura de su espíritu. Jordi Maragall i Noble ha escrito en este sentido: «Esto me lleva a señalar un hecho que todavía sorprende a muchos. Mi padre habló siempre en castellano a mi madre. Y así lo escribió. Habló en catalán con sus hijos mayores y pensó en catalán siempre...»
Habida cuenta del carácter emblemático que tienen los actos de un escritor como Maragall, uno debe preguntarse sobre las razones por las que nunca le habló en catalán a su mujer en la intimidad a pesar de que tuviera a este idioma en tal alta estima, lo considerara una lengua tan viva como el castellano, fuera esa con la que «pensaba» y la que utilizaba para la poesía (la prosa la hacía en castellano). La respuesta es obligada. Porque su mujer estimaba más el castellano que el catalán y consideraba que la utilización del castellano era un signo de distinción y de deferencia hacia ella. Por eso escribió Jordi Maragall: «... mi madre repetía orgullosa que siempre mi padre había respetado su idioma paterno. A pesar de que ella misma hablaba correctamente el catalán».
Los testimonios de Josefina Borrás que, pasó de Reus a Glasgow, Manila y Boston, y de la esposa de Maragall, que consiguió que sus hijas leyeran a Homero, Plutarco y Bossuet, son hechos que nos permiten una aproximación sensata a la «situación» real de la lengua catalana entre mediados del XIX y primer tercio del XX.

Escándalo, es un escándalo

Martín Ferrand escribe:
Mariano Rajoy, de no haberse dedicado a la política tras cubrir sus espaldas con la titularidad en un Registro de la Propiedad -cosa meritoria-, hubiera podido trabajar, con éxito, como tragasables en un circo ambulante.
Tiene la habilidad de los viejos fakires y la compostura de los juglares medievales para, sin inmutarse, sin un gesto de dolor o desagrado, meterse un espadón por el gaznate y, sin daño alguno, sentir su cosquilleo en la andorga.
La difícil situación a la que ha llegado el PP, con varios frentes de sospecha abiertos en buen número de lugares y flagrantes casos de corrupción que, como es lógico, amplifican y explotan sus adversarios políticos, le va obligar al presidente del partido a salir de su quietismo y, tras dejar los sables en sus fundas, vestirse de negro, a lo Toni Miró -como los galanes de ERC-, y en imitación de Raphael, cantar a pleno pulmón: «Este río desbordado / no se puede controlar (...) / Escándalo, es un escándalo».
El número del tragasables, a pesar del virtuosismo que en su ejecución ha llegado a alcanzar Rajoy, ya no da más de sí. Está muy visto. El líder gallego no solo ha tragado sables, espadas, puñales y floretes; sino también carros y carretas. Ahí está el resultado: un partido a medio descomponer, enzarzado en guerras fratricidas, tocado por la corrupción, disminuido ante sus votantes y sin la autoridad moral que se requiere para ejercer un liderazgo y optar a una victoria electoral. Esa es la obra de Rajoy en sus seis años al frente del único partido de ámbito nacional que sintetiza y reúne los valores teóricos del centro derecha.
En una ya larga carrera política, Rajoy ha pasado por infinidad de cargos -locales, regionales y nacionales- sin romperlos ni mancharlos. Como los fantasmas. Si dejar huella ni logro alguno. Ahora, inmersos en una grave crisis nacional y frente a un Gobierno de probada insolvencia, la situación del PP acredita la irresponsabilidad de su cúspide. Es un escándalo. Algunos, quienes tengan algo que decir y no estén invalidados por su propia circunstancia, tendrían que hacer algo. El PP, quizás, puede resistir hasta su próximo Congreso. España no.