sábado, 21 de febrero de 2009

Catecismo estatutario (Ignacio Camacho)


-A ver, dime, niño, ¿qué cosa es España?
-España es una nación de naciones.

-Muy bien. ¿Y cuántas naciones hay en España?
-Tres, y un Estado, por ahora.

-Dilas.
-Cataluña, el País Vasco, Galicia y el Estado español.

-¿Por qué son naciones Cataluña, el País Vasco y Galicia?
-Porque tienen hechos diferenciales, lengua propia y derechos históricos, que habrán de ser reconocidos en sus respectivos Estatutos.

-Y Andalucía ¿es una nación?
-No, padre, aunque podría serlo si sus dirigentes políticos tuvieran coraje para así declararlo.

-Primero, no me llames padre, sino Progenitor A, y segundo, limítate a contestar lo que se te pregunta. ¿Es Andalucía una nación?
-No, porque no tiene hecho diferencial ni lengua propia, ni derechos históricos.

-¿Y Valencia, es una nación?
-Tampoco, salvo que en el futuro se integre en la nación catalana.

-¿Qué otros derechos tienen las naciones históricas?
-Tienen derecho a establecer relaciones bilaterales con el Estado, y a que sus Estatutos les reconozcan la condición nacional y el uso de sus símbolos nacionales. También tienen derecho a definir su carta de derechos y deberes ciudadanos, a mantener representantes propios en los órganos del Estado, a instituciones fiscales y de justicia propias y a declarar su lengua propia de uso preferente, exclusivo en la administración y en la enseñanza.

-¿Puede Extremadura tener un representante en el Consejo del Poder Judicial?
-No, porque no es una nación.

-¿Puede Castilla-La Mancha disponer de órganos judiciales propios?
-No, porque no es una nación.

-¿Puede La Rioja definir una carta de derechos y deberes ciudadanos?
-No, porque no es una nación.

-¿Puede Andalucía tener un representante en el Banco de España?
-No, porque no es una nación.

-¿Puede Cataluña decidir dónde y en qué debe invertir el Estado en su territorio?
-Sí, porque es una nación.

-¿Y tiene derecho a decidir dónde y en qué invierte el Estado en otros territorios y comunidades?
-Tiene derecho a ser escuchada a través de sus representantes en los órganos del Estado, porque es una nación.

-Muy bien, niño. Puedes sentarte.

-Hay una cosa que no entiendo, padre.

-¡Que no me llames padre! ¿Y qué cosa no entiendes?

-¿A qué tienen derecho los españoles que no viven en ninguna de las tres naciones históricas?
-Esto... Se acabó la clase. ¡Al recreo!

No hay comentarios: