martes, 20 de diciembre de 2011

Rubalcaba, perdido, sin espacio.


20 Dec 2011.- Carlos Carnicero.
Probablemente la mayor tragedia política sea pasar desapercibido. Ayer las advertencias de Alfredo Rubalcaba a Mariano Rajoy sobre los recortes parecían una broma macabra. Sonaban falsas como lo ha sido la campaña del PSOE. Este partido camina hacia el abismo sin que se atisbe una solución y los actores culminarán el drama.
Nunca un líder de la oposición había ocupado tan poco espacio en los medios de comunicación en un debate de investidura. Han sido más noticia el PNV, CiU y Amaiur.
El disparate se ha consumado. El gran derrotado de las elecciones generales se presenta como portavoz del PSOE sin tener título para ello salvo el de “perdedor”. Habrá que recordar que Rubalcaba no es secretario general y su única condición en este momento es ser miembro de una ejecutiva casi en funciones y ex vicepresidente del Gobierno.
El secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero estaba sentado en su escaño vicario de presidente póstumo del Gobierno.
Y el PSOE, sus diputados, no sabían que hacer por los pasillos del congreso porque tampoco son capaces de encontrar un espacio en el que puedan sentirse cómodos. No es un consuelo que el morbo de la actuación de Rubalcaba estuviera en los escasos aplausos del todavía presidente, José Luis Rodríguez Zapatero le dedicaba a Rubalcaba. Ni en las caras de Carme Chacón que ayer tuvo que acabar con tensión facial de tanto estar pendiente de los fotógrafos.
Por si alguien no se había dado cuenta, ayer fue el primer acto del esperpento que se va a producir en el PSOE en un congreso en el que dos políticos amortizados, Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón se disputan los despojos en que han convertido al PSOE.
La consigna leninista del reduccionismo para conseguir que el partido esté controlado se está consumando. Se han perdido por el camino cuatro millones de electores. Las bases están tan desmoralizadas que pueden tirar la toalla. Pero ellos, los causantes de la tragedia no dan un paso atrás porque en el fondo creen que el partido es suyo.
Todavía falta recorrido a esta tragicomedia. Falta la debacle en las andaluzas. Y aún sí, la culpa la tendrá la crisis que es el comodín de los mediocres para no reconocer sus limitaciones. Habrá que esperar a que los hechos, que serán dramáticos, todavía más dramáticos, provoquen la catarsis. Mientras tanto este PSOE carece de interés, pero sobre todo de influencia.

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