lunes, 25 de marzo de 2013

Cronología de un desastre y acuerdos para esconder los problemas.



Es Chipre, pero ¡cuánto se parece a España!
Salvo catástrofe de última hora -o una nueva torpeza del Eurogrupo- es de esperar que Chipre se convierta en el quinto país de la zona euro en someterse a un programa de rescate.
Los problemas del país se deben en gran medida a un sistema financiero completamente sobredimensionado -actualmente tiene 23.000 millones de euros (¡el 120% del PIB!) en mora- y demasiado expuesto a Grecia, donde el Eurogrupo cometió la primera de sus torpezas: imponer una quita a los tenedores privados de deuda del país, como los bancos chipriotas.
Pero Chipre recibirá un "rescate total"; se exigirán unos cambios macroeconómicos completos en el país, a diferencia de lo que ocurrió con España donde la mayoría de las condiciones han estado vinculadas al sector financiero.

España y Chipre:
Los dos países fueron protagonistas de una expansión económica descontrolada y sostenida por los mismos desequilibrios, que ahora han salido a la luz junto a un acuciante déficit y un fuerte crecimiento de la deuda pública.
Aquí van algunos ejemplos extraídos de un informe que acaba de publicar el Instituto Internacional de Finanzas (IIF):
- Chipre creció anualmente un 3,6% de media entre 2000 y 2008 gracias a una fuerte expansión del sector servicios, la construcción y el sector inmobiliario.
El crecimiento fue especialmente fuerte después de su acceso en la UE (2003) y tras la entrada en la eurozona (2008), que redujo de inmediato su prima de riesgo y los costes de financiación de la banca, ayudando así a alimentar la expansión crediticia.
- El 'boom' inmobiliario, junto con la expansión del turismo, llevó a reducir la tasa de desempleo hasta su mínimo histórico, un 3,7%, en 2008, a pesar de la fuerte entrada de trabajadores extranjeros.
- La construcción creció un 6,7% al año entre 2000 y 2008 y el número de nuevas viviendas construidas se triplicó en el mismo periodo. Sólo entre 2006 y 2008 los precios de las casas se dispararon un 50%.
- Debido al fuerte aumento del consumo interno, los ingresos de la Administración aumentaron un 6,8% del PIB entre 200 y 2008, lo cual ayudó a mejorar el balance presupuestario: De un déficit del 6,6% antes de entrar en la UE se pasó a un superávit en 2007 y 2008.
- Las menores necesidades de financiación pública redujeron la deuda desde un 70% del PIB hasta un 49% en sólo cinco años. Estas variables parecen calcadas a lo que ocurrió en España durante la primera década del siglo XXI.
Pero, claro, la rápida expansión económica en Chipre provocó una acumulación de desequilibrios que también nos resultan familiares:
- El escaso ahorro y el aumento de la inversión disparó en Chipre el déficit por cuenta corriente desde el 5,1% del PIB hasta el 16,8% en cuatro años.
- La competitividad de la economía cayó por los suelos debido a un fuerte aumento de la inflación y de los costes laborales (un 20% en ocho años).
- La deuda privada se desbocó debido a la facilidad del crédito. Pasó del 190% del PIB a finales de 2004 al 235% en 2008, el segundo ratio más alto de la UE (España era el cuarto).
- El sistema financiero aumentó peligrosamente su exposición al ladrillo, de tal modo que los préstamos hipotecarios sobre el total de créditos crecieron del 30% en 2005 al 45% en 2008.

Y si la historia del auge de la economía chipriota se parece a la española, la caída también tiene sus parecidos:
-  El consumo se ha desplomado un 9% y la inversión fija un 27%. Como consecuencia, los ingresos públicos se han desplomado.
- Las medidas de estímulo que aplicó el anterior gobierno de izquierdas (comunista) dispararon inútilmente el gasto un 4% del PIB, incrementando así el déficit público que en 2012 ha cerrado en el 5,5%.
- La economía se ha financiado en gran medida con deuda pública, que ha pasado de menos del 50% al 90% del PIB previsto para este año.
- La tasa de desempleo se ha más que triplicado desde 2008 llegando al 12,1% a finales de 2012.
- La mala situación de la economía, junto con un sistema financiero descapitalizado, ha dificultado la financiación pública hasta el punto de haber tenido que pedir un préstamo a Rusia de 2.500 millones de euros.
- El consuelo de Chipre, al igual que en España, es que la caída de la demanda interna y las importaciones ha mejorado el saldo exportador y, con él, la balanza por cuenta corriente, aunque aún está lejos del superávit.
La economía chipriota sigue paralizada y la zona euro amenazada por una crisis que ha provocado el cierre de los bancos del país y el fracaso del primer plan de rescate europeo, tras ser rechazado por el Parlamento de Chipre.

- 16 de marzo: nueve meses después de haber solicitado una ayuda de 17 millones de euros, Nicosia acepta un plan de la UE y del Fondo Monetario Internacional que establece que ambos aportarán 10 millones de euros a cambio de imponer una tasa sobre los depósitos bancarios chipriotas. Se trata de una medida con la que recuperar 5,8 millones de euros. Para amortiguar el impacto sobre los grandes clientes rusos, Chipre decide dividir esta tasa entre todos sus depósitos, desprotegiendo a los pequeños ahorradores.
Según el presidente de Chipre, Nicos Anastasiades, se trataba de la opción "menos dolorosa". Sin embargo, la cólera se despierta en Chipre, el Parlamento no apoya esta decisión y los ciudadanos hacen cola a las puertas de sus bancos, aunque se encuentran cerrados.

- 18 de marzo: las bolsas europeas se resienten y el euro cae ante la pérdida de confianza en el sistema bancario.
Se producen nuevas negociaciones, la zona euro le reclama a Chipre, miembro desde 2008, que exima de la citada tasa a los depósitos de menos de 100.000 euros. Sin embargo, el Ejecutivo de Nicosia envía al Parlamento una ley por la que sólo estarán exentos los ahorros de menos de 20.000 euros. La norma fracasa. Se prolonga el cierre de los bancos y Londres envía un avión con un millón de euros para sufragar los gastos de los militares afincados en su antigua colonia.

- 19 de marzo: el Parlamento rechaza el plan europeo.
El presidente ruso, Vladimir Putin, expresa su preocupación al presidente Anastasiades. El ministro de Finanzas chipriota intenta pactar la ayuda de Moscú pero no lo consigue.

- 20 de marzo: Chipre busca un 'Plan B'. La Iglesia ortodoxa ofrece sus riquezas como garantía y se anuncia que los bancos permanecerán cerrados hasta el 26 de marzo.

- 21 de marzo: El Banco Central Europeo fija como plazo el 25 de marzo para que Chipre llegue a un acuerdo con sus acreedores o si no será privado de liquidez.
Nicosia renuncia a la tasa. Anuncia la creación de un fondo solidario y limita los movimientos de capital. Los clientes del Banco Popular (Laiki, en griego), el segundo banco chipriota, temen el cierre o la fusión con el Banco de Chipre, el primero del país.
En Moscú aumenta la tensión entre el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durão Barroso, y el Primer Ministro, Dmitri Medvedev, que amenaza con revisar la participación del euro en las reservas rusas.
La crisis plantea un "riesgo sistémico" en la zona euro, advierte el líder de los ministros de Finanzas, Dijsselbloem Jeroen. La agencia de calificación Standard & Poor's rebaja nuevamente la nota crediticia a largo plazo de Chipre. El BCE garantiza liquidez de emergencia a Chipre hasta el lunes 25 de marzo.

- 22 de marzo: Nicosia continúa trabajando en un "plan B" con la Troika, compuesta por la UE-FMI-BCE. El Parlamento de Chipre aprueba el fondo solidario y limita las transacciones financieras.
La canciller alemana, Angela Merkel, advierte a Chipre que "no abuse de la paciencia" de la zona euro. Vuelve a hablarse de la tasa bancaria y los dos bancos principales (Banco Popular y Banco de Chipre) sugieren imponerla sobre los depósitos de menos de 100.000 euros, en lugar de arriesgarse a una quiebra.

- 23 de marzo: Siguen las intensas negociaciones para buscar un acuerdo que evite la bancarrota. La 'Troika' estudia aplicar una tasa del 20% para los depósitos superiores a 100.000 euros del Banco de Chipre. Para el resto de entidades, el impuesto sería del 4%. El plan para nacionalizar los fondos de pensiones, a lo que se oponía Angela Merkel, no formaría parte del la 'hoja de ruta' del rescate.

-24/25 marzo:
"Os hago una propuesta y me la rechazáis, os presento otra y pasa lo mismo. ¿Qué es lo que quieren? ¿Me van a obligar a renunciar? Si es así, díganlo". Son las palabras que varios medios chipriotas adjudican al presidente chipriota y resumen la larga y tensa noche de Eurogrupo en Bruselas. La 'Troika' y Chipre acotaron los flecos pendientes del rescate no sin dificultades. La nueva hoja de ruta contempla una quita de hasta el 50% a los depósitos de más de 100.000 euros. Además el Laiki Bank -uno de los principales del país- será liquidado y el Banco de Chipre se salva para evitar la pérdida de puestos de trabajo.


Nueve días de negociación han sido necesarios para llegar a un pacto de rescate que cambiará el futuro de Chipre a costa de garantizar el pago de las facturas del país y su permanencia dentro del sistema de la moneda única.

¿Qué se ha acordado?
El punto más importante del pacto por el rescate de la isla es una reestructuración del sector bancario del país.
La peor parte se la lleva el Banco Popular de Chipre (Laiki), la segunda mayor entidad de la isla: cerrará sus puertas en unos días.
El plan contempla su división en un "banco bueno", a integrarse en el Banco de Chipre (BC, el mayor del país), a donde irán a parar los depósitos inferiores a 100.000 euros y los activos saludables, y un "banco malo" compuesto por las cuentas mayores a esa cantidad y la deuda de la entidad. Esa última rama será liquidada con una quita aún desconocida.

También sufrirán pérdidas los depósitos superiores a 100.000 euros en el BC. Se contempla una quita superior al 20% para los mismos.
Ese banco, salvado del cierre, asumirá también la deuda de 9.000 millones de euros que el Laiki mantiene con el BCE.
Además, también perderán dinero los acreedores de deuda y los accionistas de las dos entidades.
Queda pendiente de aprobar, previsiblemente el próximo abril, el impuesto de sociedades en la isla. Actualmente es del 10% y se espera que suba hasta el 12,5% propuesto en el Eurogrupo de hace dos viernes.

¿Es este pacto mejor que el anterior?
Lo es, inmediatamente, para aquellos con depósitos inferiores a 100.000 euros: no perderán directamente ni un céntimo de su dinero.
Sin embargo, el plan inicial (un «impuesto extraordinario» del 6,75 sobre las cuentas menores a 100.000 euros y un 9,9% a las superiores a esa misma cantidad) era más beneficioso para ahorradores medios y grandes y además no suponía el cierre de ningún banco, con la previsible pérdida de puestos de trabajo.
Si se impone una gran quita de más del 20% sobre los grandes ahorradores del BC (los de Laiki podrían perder hasta el doble) se resentirá con toda probabilidad la inversión privada en el país e incluso podría estar en juego el futuro gran cantidad de pequeñas y medianas empresas.

¿Cuándo abrirán los bancos?
Estaba prevista la apertura de las entidades bancarias para este martes, pero no se descarta un retraso al necesitarse tiempo para ejecutar la voladura controlada del Laiki e imponer medidas contra una fuga masiva de capitales.
Mientras, el consumo en la isla se ha hundido y podrían darse desabastecimiento de ciertos bienes básicos si no se sube la persiana bancaria pronto.

¿Qué supone el acuerdo?
Uno u otro plan abocaban a Chipre a una recesión prolongada. Las pérdidas de los ahorradores, la gran deuda adquirida por el país y una posible fuga de capitales en las próximas semanas podrían noquear a la isla por varios años.
Se prevé una fuerte subida del paro a corto plazo por el despido de los empleados del Laiki (a pesar de que el gobierno negó hace unos días aceptar una destrucción de empleo masiva) además del cierre de los negocios en torno a ese banco. Actualmente la tasa de desempleo del país se sitúa en el 14,7%, pero en una sociedad de poco más de 800.000 la liquidación de esa entidad podría disparar la cifra.
La intención de los gobiernos del núcleo europeo ha sido cambiar el modelo de negocio de la isla, hasta ahora cimentado en bajos requerimientos fiscales, una prominencia del sector servicios (especialmente los turísticos y financieros) así como un desproporcionado sector bancario: hasta el pacto de este lunes era cinco veces mayor a la economía del país.
 El acuerdo reducirá considerablemente el tamaño de ese sector financiero y obligará al país a elevar su impuesto de sociedades, del 10% actual a un 12,5%, todavía bajo pero más aceptable para Bruselas.

Países como Alemania, Holanda, Finlandia y Austria calificaban el modelo chipriota como un paraíso fiscal y albergaban muchas dudas acerca de la limpieza de una parte de los depósitos en la isla pertenecientes a ciudadanos rusos (unos 24.000 millones de euros, según Moodys), a pesar de la buena nota obtenida por la isla en todas las auditorías independientes que se han realizado sobre su sistema bancario hasta este momento.

En la isla defienden ese modelo de negocio tanto los partidos de la derecha como los de izquierda, y denuncian un agravio comparativo con países como Luxemburgo, Irlanda, algunas zonas de Inglaterra e incluso Alemania.

Chipre confía ahora en utilizar sus reservas de gas para darle la vuelta a su situación, aunque no podrán extraerse hasta 2018. Se calcula la existencia de unas 200.000 millones de metros cúbicos de ese hidrocarburo en la cuenca afrodita, situada en la plataforma continental al sur de la isla y con el potencial, según los expertos (creen que podría haber cuatro veces más cantidad), de convertir al país en la nueva Noruega.

Suena bien, pero su extracción es difícil, no se conoce la calidad exacta del fluido y además Turquía se niega a aprobar su extracción hasta que no se solucione el 'problema' del país, dividido ‘de facto’ en dos estados desde 1974. Ese mismo conflicto es señalado por muchos chipriotas como ejemplo de superación: según los isleños, el país está acostumbrado a empezar desde cero, y lo volverá a hacer de nuevo.

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