martes, 2 de febrero de 2010

El fracaso de la LEC


ANTONIO JIMENO (presidente del sindicato AMES (Acción para la Mejora de la Enseñanza Secundaria)) - Barcelona - El País.- 02/07/2009
Un joven profesor se ha dirigido a nuestro sindicato diciéndonos que estaba indignado porque en su centro se había pasado a 4º curso de la ESO a muchos alumnos de 3º que tenían de seis a 12 suspensos; que en algunos casos esto se había hecho incluso contra la voluntad de los alumnos y de sus padres, que habían pedido poder repetir; que a algunos alumnos que les habían quedado cuatro o cinco materias suspendidas, el equipo de profesores les había aprobado una o dos materias para que sólo les quedaran tres suspensos y así poderlos pasar a 4º; que a todos los alumnos que habían finalizado el 4º de ESO con una, dos o tres materias suspendidas se les había dado el título de ESO y que a la gran mayoría de los alumnos de 4º que tenían cuatro materias suspendidas se les había aprobado una materia para que sólo tuvieran tres suspensos y así poder decidir luego darles el título de ESO.
Lamentablemente, le hemos tenido que decir que con la normativa establecida por el Departamento de Educación no se puede actuar contra estos abusos. Para entender por qué en muchos centros se hace todo esto, con el consentimiento o incluso con el aliento del director, hace falta tener en cuenta que cada año las aulas de primero de ESO deben quedar vacías para recibir a los nuevos alumnos, que muchos llegan de la Primaria sin estar suficientemente preparados, que todos los alumnos deben cursar la ESO, sea cual sea su capacidad e intereses y que, como la enseñanza es obligatoria, los centros no pueden dar de baja a los alumnos que se niegan a trabajar y, por el mismo motivo, tienen muchas dificultades legales para poder expulsar a los alumnos conflictivos que, si repiten curso, podrían continuar en el centro hasta los 18 años. Si a todo esto se suma que la Administración no realiza ningún control externo con valor académico ni al final de la Primaria ni al final de la ESO, que sería la gran solución, ya se tiene la explicación de lo que está pasando. Lamentablemente, la nueva Ley de Educación de Cataluña (LEC) tampoco establece la realización de pruebas externas a los alumnos, por lo que todo va a continuar igual.
Los partidos políticos que la apoyan deberían explicar a la sociedad por qué no les ha interesado mejorar esta situación.

A Zapatero se le eclipsa la 'conjunción planetaria'


Aunque Zapatero tenía pensado reunirse con Obama en dos ocasiones este semestre, tendrá que conformarse sólo con una. Será el próximo jueves, durante el Desayuno de la Oración en Washington, ya que el presidente estadounidense no viajará a Madrid en mayo para la cumbre que con tanto mimo estaba preparando el Gobierno español. A pesar de que el responsable de la Casa Blanca para las relaciones con Europa afirmó que «Obama nunca tuvo en sus planes una cumbre en primavera con la Unión Europea», la citada reunión figura en el programa oficial de la presidencia semestral española de la UE. Y Zapatero quería aprovechar la presencia de Obama en Madrid para celebrar una cumbre bilateral entre ambos países. Si la presidencia europea está siendo especialmente accidentada para el jefe del Gobierno español, la noticia de que no habrá foto en Moncloa con el líder estadounidense es otro revés político, ya que Zapatero había puesto muchas esperanzas en el encuentro para recuperar el impulso político perdido.

«Nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo».


Aznar subraya que «nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo».
Está describiendo una realidad, por dura que sea de asimilar para algunos: en poco más de cinco años, Zapatero ha pasado de gobernar uno de los países de referencia del continente a ser mirado de reojo porque España empieza a estar considerada un lastre para el futuro de Europa.
Es cierto que sus palabras no son nada tranquilizadoras, que reconforta más oír otro tipo de diagnósticos y otro tono más amable, pero cuando un país tiene 4,3 millones de parados y no deja de crecer el desempleo, cuando la sombra de la recesión marca los años venideros -la previsión es que el PIB caiga de nuevo en 2010-, cuando las arcas del Estado se desangran y se buscan recursos debajo de las piedras para sostener el sistema de pensiones y para intentar pagar los intereses de la deuda, lo responsable no es sonreír, sino decirlo.
Las palabras de Aznar no nacen del rencor; están, cargadas de amargura, la de quien es consciente de que «España ha vuelto dramáticamente a la segunda división».
Suponen ante todo un baño de realidad que se abre paso entre los cantos de sirena de un Gobierno al que la situación se le ha escapado de las manos y el aparente sesteo oficial de una oposición que parece guardar sus fuerzas para acelerar hacia la meta sólo en el sprint final de la legislatura.
Hay que empezar a ser conscientes de que España inicia una dura travesía que puede durar años y que va a dejar cicatrices en la sociedad.
No es antipatriota quien denuncia que no se están tomando las decisiones oportunas. Tampoco lo es Aznar cuando pone el dedo en la llaga y avisa de que la credibilidad de nuestra economía «ha quedado pulverizada» y constata que crecen las dudas en cuanto a que el país «pueda financiar su deuda en el futuro», aunque tal vez no sea prudente que un ex presidente diga esto.
En todo caso, la virtud del discurso de Aznar es la de poner al descubierto la pésima gestión económica del Gobierno en un momento clave en el que España se juega su futuro y su prestigio en Europa.
En su ingenuidad, Zapatero pretendía hacer de este semestre de la presidencia española de la UE una exhibición del éxito de su política, pero en cuanto se ha puesto el foco sobre nuestro país se han iluminado todas las carencias de su gestión.
De ahí las prisas por ganar credibilidad presentando un plan de ajustes y recortes del que había abominado. Pero chirría por su incongruencia que quien negaba hasta hace cuatro días la propia existencia de la crisis y se oponía a propiciar un pacto de Estado alegando aversión ideológica hacia la oposición se descuelgue de la noche a la mañana con la propuesta de reformar el sistema de pensiones a la manera en que lo plantearía cualquier político del ala liberal.
Es esa falta de coherencia de Zapatero y el contraste entre su buenismo y la cruda realidad en que han desembocado sus ocurrencias en materia económica lo que le hace tan vulnerable. Por eso Aznar fue ayer tan duro con el presidente, y porque el tiempo ya está empezando a demostrar que el legado del actual inquilino de La Moncloa no se parecerá en nada al de su antecesor.

domingo, 31 de enero de 2010

A lo dicho pecho y donde dije diego, digo.


Pulsando sobre la imagen puede ampliarla y conocer su contenido.
No olvide identificar quienes la firman y en calidad de qué lo hacen.
Las conclusiones sáquelas usted mismo/a.
Es un ejercicio de Memoria Histórica.

Manuel Pizarro se va...




¿Se va o lo echan...?
Ahora, cuando la realidad se le ha echado encima, cumplida la máxima de Lincoln de que uno no puede engañar a todo el mundo todo el tiempo, llegado el momento en que tiene que pedirnos a todos el sacrificio de pagar más impuestos, trabajar más años, echar una mano a nuestros allegados sin empleo para paliar los resultados de su ineptitud, Zapatero se encuentra con un problema mucho mayor que el del déficit, el paro, el despilfarro de lo público y el negro futuro de la Seguridad Social: el de su falta de credibilidad. Porque del paro, del déficit y de lo demás se puede salir. Pero, ¿qué hacemos con un presidente del Gobierno al que sólo vamos a creer de nuevo si se somete a la prueba del polígrafo?.
¿Y qué vamos a hacer con un Partido de la oposición que no hace nada, porque no sabe ni quiere y además prescinde de quienes pudieran ser los que marcasen el rumbo para salir de este lío?.
Es para marcharse.... Este frio hiela... y congelados, los que mueren, mueren sonriendo...

viernes, 29 de enero de 2010

Sincero


*.- Improvisador, ra.: Se dice especialmente de quien compone de repente versos, canciones, discursos, etc.
*.- Improvisación.: Medra rápida, por lo común inmerecida, en la carrera o en la fortuna de alguien.
*.- Coger a alguien en mentira.: Hallar o verificar que ha mentido.
Como dijo el Presidente Lincoln: se puede engañar a uno todo el tiempo, se puede engañar a muchos durante mucho tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.

29 de enero de 2010: "El Viernes negro de ZP"


El paro desbocado, las pensiones en entredicho, más años de trabajo y un agujero de 50.000 millones. Y para colmo, el peor mes para la Bolsa. Ésta es la crónica del día más duro en la popularidad de Zapatero.
¿Imaginaba el presidente Zapatero, cuando el pasado viernes puso un pie en el suelo, la que se le venía encima? ¿Sospechaba, apenas unas horas después de suplicar en el foro de Davos «fe» en la economía española, lo que estaba al caer?

A buen seguro que sí: sabía que los españoles se desayunarían esa mañana con la tasa de paro más vergonzante que recuerdan, la confirmación de que caja de la seguridad social estaba tiritando y la propuesta de jubilarse dos años más viejos y cansados.
No hace falta ser un politólogo para concluir que el viernes la popularidad de Zapatero tocó fondo.
Ni ser un catedrático en Economía para comprender el alcance de los últimos datos de coyuntura. Los resume Javier, en un comentario dejado en larazon.es: «Los 400€ con los que nos compró y ahora nos quita, la subida de impuestos, el IVA al 18%, el déficit público por las nubes, ministerios que no sirven para nada, el ejército de consejeros celestiales de la cúpula del Gobierno, todos los gastos superfluos de la Administración (remodelación de despachos, pinturas en una cúpula,....), y ahora mas de 4.100.000 parados».
Para muchos expertos, más que una casualidad, el «viernes negro» del Gobierno es la metáfora que mejor ilustra el devenir de nuestra economía.
«Zapatero ha tardado seis años en darse cuenta de que su política llevaba al desastre económico -explica Jaime García Legaz, secretario general de FAES-.
Que todas las malas noticias hayan llegado juntas no es una casualidad ni un capricho de los astros, sino algo inevitable».
«La peor noticia de todas, sin duda, es el paro, no sólo cuantitativamente, sino cualitativamente», explica el director del Instituto de Estudios Económicos (IEE), Juan Iranzo.
«Lo de la subida de la edad de jubilación me parece inevitable, pero me parece absurdo hacerlo progresivamente. Cuanto más rápido, mejor».
Lo cierto es que, para el Ejecutivo, la del viernes será una jornada para olvidar.
Con un ministro de Trabajo lejos del Consejo de Ministros y una ministra de Economía empeñada en la cuadratura del círculo, el Gobierno hacía frente a la catarata de datos negativos.
La semana hacía empezado torcida, con la «rebelión» de los jubilados, escandalizados por el «timo» de las pensiones que iban a subir y acabaron bajando.
Pero lo peor llegó el viernes.
La jornada negra comenzó con la confirmación de los 4,3 millones de parados, el peor dato desde 1998; la confesión, a duras penas, de que en 2010 se superará el 20% de desempleados; y la estadística de que en 1,2 millones de hogares no entraba ya ni un jornal.
Después llegó un IPC que dejó fríos a muchos, la polémica de la reforma de las pensiones, la modificación del sistema de cotización y el anuncio, ya sin tapujos, de que hay que recortar el gasto en 50.000 millones para cuadrar las cuentas. ¿De dónde saldrá el dinero? Eso ya es harina de otro costal.
Y, para colmo, la última en la frente: la Bolsa española cerraba enero con una caída del 8,31 por ciento, el mayor descenso mensual en once meses, afectada por la caída de la banca y las dudas sobre la recuperación económica. Ninguna de las grandes plazas ha caído tanto que la de Madrid.
Con este panorama, no es de extrañar el escepticismo de los visitantes de la razon.es: «La seguridad social ni es segura ni es social», aseguraba uno de ellos. Y la constatación de que Zapatero está minando precisamente sus bases electorales: «No hace mucho, el presidente del gobierno en un acto sindical, con esa puesta en escena que le caracteriza, aseguró que no se daría ni un paso atrás sobre los derechos y prestaciones sociales de los trabajadores mientras él fuese presidente del gobierno».
«¿De qué sirve retrasar la jubilacion si, a partir de los 50/55 años, las empresas te prejubilan y nadie te contrata?», añade Rafael.
«Hace mucho tiempo que la economía va por muy mal camino. Tanto socavar los cimientos tiene sus consecuencias», concluye García Legaz. Quizás por eso entre los comentarios que ayer salpicaban las noticias económicas de larazon.es abundaban dos peticiones: elecciones anticipadas y moción de confianza al Gobierno. ¿Ha llegado la hora?