jueves, 4 de febrero de 2010

Una chapuza que daña la imagen de España (El Mundo)


PODRÍA haber sido el episodio de un esperpento, pero desgraciamente lo que sucedió ayer por la mañana fue real, bien real: el Gobierno anunció el alargamiento del periodo de cómputo para fijar la cuantía de las pensiones de 15 a 25 años y, cuatro horas más tarde, decidió dar marcha atrás.

La propuesta figuraba en el Programa de Estabilidad 2009-2013, presentado ayer ante la Comisión Europea, en el que se calculaba que la extensión de la jubilación hasta los 67 años y el aumento del periodo de cómputo de las pensiones permitirían un ahorro de recursos del 4% del PIB en 2030 (a precios actuales, unos 40.000 millones de euros).

A primera hora de la tarde y tras una dura reacción de los sindicatos, el Gobierno envió una nota a los medios de comunicación en la que señalaba que no se trataba de una propuesta sino de «un ejemplo», «una simulación» que había sido interpretada de forma «errónea». Es evidente que no se trataba de un ejemplo ni de una simulación ya que el Gobierno se había tomado la molestia de evaluar su impacto sobre las cuentas públicas. Pero es que además la medida ya figuraba, aunque sin cuantificar, en el proyecto de reforma de las pensiones aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros.

Estamos, pues, ante una increíble chapuza que revela la ligereza con la que actúa el Gobierno en materia de política económica. El Programa de Estabilidad es una cosa muy seria y las pensiones lo son todavía mucho más, por lo que se podía suponer que el documento presentado en Bruselas era algo meditado y reflexionado. ¿Qué pueden pensar los dirigentes europeos y los inversores internacionales después de tamaña muestra de improvisación y de los bandazos de este Ejecutivo?

La imagen de España se deteriora cada día que pasa, como revelan las manifestaciones de Joaquín Almunia, comisario europeo de Asuntos Económicos, que equiparó ayer a España con Grecia y Portugal, palabras que se suman al diagnóstico de Paul Krugman de que nuestro país es hoy una grave amenaza para la estabilidad de la zona euro.

Iniciativas como las planteadas por el Gobierno para la reforma de las pensiones deberían haber formado parte de un gran pacto nacional consensuado con los partidos, las comunidades autónomas y los agentes sociales. Pero Zapatero optó por no pactar nada, creyendo ingenuamente que la crisis remitiría en unos meses.

La situación es hoy desoladora, como refleja el propio plan de estabilidad, en el que se plantea un recorte de un 4,3% sobre el PIB en el gasto de las Administraciones Públicas en el plazo de tres años, un esfuerzo de austeridad que parece imposible en un Gobierno acostumbrado a derrochar el dinero público.

Desgraciadamente para Zapatero, el equipo económico que encabeza Elena Salgado -que hace mes y medio defendió unos Presupuestos que hoy son papel mojado- ha perdido toda credibilidad. Máxime si el patinazo de ayer se salda sin que nadie asuma la responsabilidad de un fallo tan garrafal. Alguien tiene que pagar por el error.

Da la impresión de que el Gobierno es una nave a la deriva, que cambia de ruta en función de los vientos, pero que no sabe a dónde va. Hasta hace muy poco, Zapatero había sido persistente en sus políticas, aunque nos parecieran erróneas. Ahora, ha empezado a dar una serie de bandazos que ha desconcertado tanto a sus simpatizantes como a sus detractores porque lo peor, en una situación como ésta, es improvisar.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Sin palabras... no hacen falta.







Obama pasa de largo


Poco imaginaba el Ministerio de Exteriores, cuando anunció la presencia de Barack Obama en España con motivo de la presidencia semestral de la UE, que los problemas domésticos estadounidenses le harían desistir del viaje. Tampoco la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, sospechaba, cuando habló de la "conjunción planetaria" entre Zapatero y Obama, que éste sería el primer presidente de EE UU en faltar a una cita de la cumbre transatlántica en 10 años.
Pero el énfasis con que se vendió la piel del oso y la patética confianza en los efectos taumatúrgicos de la fotografía que ya no será es lo único que cabe reprocharle al Gobierno y al partido que lo sustenta en la cancelación del viaje. Un viaje que, por otra parte, aunque encajaba al dedillo en la tradición en la agenda transatlántica, nunca había sido confirmado.
El fiasco, mal que le pese al provincianismo refocilante, nada tiene que ver ni con España ni con el presidente de su Gobierno. Todo en cambio, con la recentísima mutación registrada en el programa del presidente estadounidense y solemnizada en el discurso del estado de la Unión. Apremiado por el desgaste en los sondeos en vísperas de elecciones legislativas, Obama fijó como objetivo prioritario la recuperación económica y del empleo, relegando a un segundo plano la política exterior que había caracterizado su primer año de mandato (en el que hizo más viajes internacionales que cualquiera de sus antecesores).
Su asistencia a los grandes encuentros se ha hecho más selectiva, concentrándose en las zonas de fricción más calientes, en las que más necesidad tiene de resultados tangibles que coticen internamente: Oriente Próximo, Asia, Rusia. La UE se ve sometida así a un grave revés diplomático, que se une al derivado del papel subalterno a que se vio relegada en la Cumbre del Clima de Copenhague.
O los nuevos cargos (el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y la alta representante para la Política Exterior, Catherine Ashton) aprietan el acelerador y la Unión demuestra que para tratar los focos de tensión mundial le conviene a EE UU frecuentar más a sus amigos más sólidos y que más le pueden aportar colectivamente (no sólo en formato bilateral, como pretenden Merkel, Brown o Sarkozy), o será difícil detener el deslizamiento de la UE hacia la irrelevancia.

Montilla hace lo que quiere gracias al TC


MIENTRAS el Tribunal Constitucional continúa sin emitir sentencia, el tripartito catalán aprovecha para seguir desarrollando artículos del Estatut que están recurridos porque numerosos expertos consideran contrarios a la Constitución. Es el caso de las veguerías, una nueva organi- zación territorial de Cataluña que acaba con las provincias, aprobada ayer y de la que Montilla dijo que da respuesta a «una reivindicación histórica del catalanismo». El PSC ha vuelto a pasar por las horcas caudinas de ERC, que venía exigiendo la aprobación de una ley que divide Cataluña en siete veguerías, lo que conlleva la desaparición de las Diputaciones, para lo cual será necesario reformar varias leyes orgánicas. La escandalosa tardanza del Constitucional y la pasividad del Gobierno central están permitiendo a Montilla y ERC aplicar una norma estatutaria que ha sido recurrida por su inconstitucionalidad.

De la economía sostenible a un país insostenible

Editorial de El Mundo.
LOS DATOS de los Servicios Públicos de Empleo y del Ministerio de Trabajo que constatan un incremento de casi 125.000 nuevos parados en enero y la pérdida de 257.000 afiliados a la Seguridad Social son demoledores. Pese a que enero es tradicionalmente un mal mes para el empleo, el aumento del número de parados en esta ocasión es catastrófico: nos retrotrae al ritmo de destrucción de puestos de trabajo de marzo del año pasado, es decir, a tiempos previos a la entrada del Plan E, que frenó la caída libre. Se pone así de manifiesto que el país no ha tocado fondo y que el paro continúa sin desacelerarse.
Especialmente preocupante es la pérdida de cotizantes a la Seguridad Social, que deja ahora la cifra de afiliados en 17,5 millones. Eso supone retroceder a datos de 2005, cuando la población en España era inferior en casi dos millones. Estos números dibujan un país insostenible en el que hay casi 8 millones de pensionistas, 4 millones de parados y 3 millones de empleados públicos, por 14,5 millones de trabajadores en el sector privado. Hay que advertir que por primera vez en España hay 4 millones de parados registrados oficialmente y también, por vez primera, hay más de 3 millones de personas que cobran un subsidio de desempleo. Eso quiere decir que el Estado debe afrontar al final de cada mes el pago de cerca de 9.000 millones de euros sólo para atender pensiones y subsidios. Se entiende así el giro radical del Gobierno, que ha pasado del discurso de la gran política social, de la economía sostenible y de los brotes verdes al aumento de impuestos, primero, y ahora al pensionazo.
Pero tan grave como el deterioro de la economía es la velocidad con que se produce. En agosto de 2007 había la mitad de parados que ahora y hace sólo ocho meses, en mayo de 2009, había casi dos millones de afiliados más a la Seguridad Social que hoy. Lo mismo puede decirse de la rapidez con la que se disparan la deuda y el déficit públicos. El Gobierno había calculado en los presupuestos de 2009 un déficit del 1,9%, y el ejercicio se ha cerrado con el 11,4%, lo que supone una desviación de 95.000 millones de euros sobre lo previsto.
Ante este panorama no es de extrañar que el FMI avise de que España deberá afrontar «grandes sacrificios» entre los que incluye, en todo caso, la bajada de salarios, o que la OCDE advierta de que la reforma del sistema de pensiones necesita «esfuerzos complementarios» a los ya anunciados de elevar la edad de jubilación y revisar el cálculo de la pensión.
Las luces de alarma están encendidas y hay que tomar decisiones. El nerviosismo no sólo está en la calle, se palpa también en el PSOE. El presidente castellanomanchego Barreda animaba ayer a Zapatero a acometer una «remodelación importante del Gobierno» para formar un equipo que combata mejor la crisis. Al margen de que sus declaraciones puedan ser consideradas oportunistas, revelan el debate interno que sacude las filas socialistas. Pero es el momento también de que la oposición esté a la altura. La tentación de acomodarse en el cuanto peor, mejor, no sirve, porque el PP corre el riesgo de heredar un país destrozado el día que llegue al Gobierno.
Esta semana Zapatero tiene una oportunidad de demostrar que es consciente de la gravedad de la situación. El Consejo de Ministros aprobará el viernes sus propuestas de reforma del mercado laboral. Desde luego, la situación no se va a desbloquear con medidas cosméticas. Veremos si, como pedía ayer la vicepresidenta De la Vega, se apuesta por «medidas valientes», que en este caso sólo pueden ir por la flexibilización en la contratación y el despido. Si tras haber dejado pasar un año Zapatero no se siente en condiciones de abordar esas reformas, debería pensar en convocar elecciones.

La 'semana horribilis' de Zapatero


LUCÍA MÉNDEZ . El Mundo. Miércoles, 3 de febrero de 2009.-
Todo empezó en Davos. Los gurús y másters del capitalismo sentaron a Zapatero entre Letonia y Grecia, los dos parientes pobres de Europa. Como diciendo. Le debió de sentar fatal y desde entonces el presidente del Gobierno ha entrado en barrena. Las desgracias le persiguen desde hace una semana y él las atrapa al vuelo, en lugar de esquivarlas.
Europa necesitaba un incauto al que apalear para conjurar el fantasma de la crisis y Zapatero se ha prestado voluntario a recibir las galletas. Tanta ilusión que ha puesto el hombre en ser presidente de turno de la UE y fíjate cómo le pagan.
Se ha colocado con su mejor traje de líder europeo en el escaparate de Bruselas y todos los que pasan le hacen burla. Los analistas, todos los diarios que acaban en 'Times' y 'Journal', los mercados internacionales que nadie sabe quiénes son y los economistas jefes de cualquier sitio.
Volvió de Davos y para aplacar a la bestia capitalista anunció el aumento en la edad de jubilación, provocando un debate caótico en el que nadie se aclara. Como las desgracias nunca vienen solas, Obama le dio plantón, los cuatro millones de parados se le volvieron a aparecer cara a cara y antes de partir para el Desayuno de Oración rectificó un documento oficial enviado a la Comisión Europea porque en su Ministerio de Economía alguien hace simulaciones como si fueran propuestas serias. O al revés.
¿Hay quien dé más? ¿Esto qué es? ¿Hay alguien que piense en La Moncloa? ¿Hay alguien que le diga: "presidente, explícanos: ¿a qué estamos jugando"? Es posible que a Zapatero la suerte se le haya acabado de tanto usarla. O que La Moncloa haya atrofiado su legendario instinto político. O ambas cosas a la vez.
Pero para culminar esta su 'semana horribilis', ya sólo le falta que en el Desayuno de la Oración de Washington los Adventistas del Séptimo Día le echen la bronca y tenga que callarse.

ZAPATERO, EL CAMALEÓN.


El blog de Rosa Díez

Le llamaron Bambi cuando no sabían cómo era. Ahora que le conocemos yo diría que se ha ganado a pulso el apelativo de camaleón. Nadie como él para mimetizarse en el ambiente. Nadie como él es capaz de adaptarse al medio con una rapidez tan extraordinaria que ni los suyos son capaces de idetificarle e identificarse con él.
No es cuestión de tirar de hemeroteca para confirmar hasta qué punto lo que acabo de afirmar es cierto; mi amigo Santiago González ha llenado su blog de ejercicios prácticos que demuestran lo inestable del discurso del líder, así que no les cansaré con reiteraciones. Si quieren reirse--y asombrarse--, les recomiendo que vayan a la fuente:
http://www.santiagonzalez.blogspot.com/.
Así que sin el ánimo de la exhaustividad, déjenme que les explique por qué considero que el animal que más le pega a Zapatero es el camaleón.
Según la definición que de este animal hace Fauna Ibérica, el camaleón es un reptil cuyo " color de fondo es exageradamente variable y lo pueden cambiar a voluntad; de tal forma, se dan individuos de color verde, amarillento, pardo, e incluso azulado o exageradamente negro. Junto al color imperante, siempre aparecen una serie de ocelos o máculas, unas de color blanquecino y otras de tonos más oscuros. En todos los casos, las variaciones del color son fiel testigo del estado anímico, de factores ambientales, e incluso del rango que ocupa cada individuo con respecto a sus congéneres". ¿Les suena?
El diccionario de la Real Academia de la Lengua añade en su segunda acepción la siguiente definición:
2. m. coloq. Persona que tiene habilidad para cambiar de actitud y conducta, adoptando en cada caso la más ventajosa.
¿A que también les suena?
Ejemplos prácticos:
. Zapatero va a Rodiezmo y se convierte en un minero más. Y jura y perjura que no tocará las pensiones, que no permitirá que se pierda ni un solo puesto de trabajo en unas minas que no producen más que nostalgia de un pasado que yo no fue. Dice lo que sus compañeros de UGT y PSOE que le organizan el acto quieren escuchar; no hace lo que un dirigente político responsable debiera: decir a los mineros que hay que construir el futuro superando un pasado que ya no volverá; que no pueden seguir añorando lo que fueron, que las nuevas generaciones tienen derecho a soñar de verdad con un futuro mejor, construido por ellos mismo, alejado de la dependencia a la que les somete un gobernante que compra susv otos a cambio de subvenciones que cada año les alejan más de una vida autónoma y libre. No; son obreros, mineros, sindicalistas: y el camaleón se pone el pañuelo rojoal cuello y canta la Internacional.
. ¿QueZapatero va a Davos? Pues hay que ponerse de neocon. Sobre todo después de que a España le han sentado en la mesa de los torpes, con Grecia y Letonia, a explicarse ante ese foro económico que se supone mueve el mundo. Allí hay que decir aque somos serios, que cumplimos nuestros compromisos. Cosa que es cierta si se refiere a los españoles en general; pero que ha dejado de serlo si se refiere al país que él nos está dejando. Por eso anuncia recortes en el gasto de 50.000 millones de euros, veionticuatro días después de haberse aprobado los Presupuestos Geneales del Estado, estos que subastó en las Cortes y fueron adjudicados al PNV y Coalición Canaria. Como no tiene el valor (ni la idea) para sostener un discurso alternativo al que allí se hace (necesidad de combatir el déficit, necesidad de ahorrar en gastos corrientes, necesidad de impulsar políticas anticíclicas, necesidad de oprdenar los mercados financieros...) , pues va y da un bandazo. ¿Improvisación? Bueno, sí; pero eso es algo a lo que ya estamos acostumbrados. Lo novedoso es la constatación de la falta de cuajo; no se atreve a ser diferente de aquellos a los que desprecia en cuanto llega a España. Y se mimetiza con ellos buscando que le quieran.
Por supuesto que la mayor parte de sus Ministros no tienen ni idea de que va a hacer estos anuncios; ni tampoco lo saben los miembros de la C.Ejecutiva Federal del PSOE, entre otros el Secretario de Estado para la Seguridad Social que se sienta con él en Ferraz. Es una variación (como dice Fauna Ibérica) producto del estado anímico, del factor ambiental y del rango. Ha de quedar bien alli, sin llamar la atención, confundico entre todos, uno más de ellos...A los demás, que les zurzan.
. Luego Zapatero se va a una cumbre con los paises africanos. Y repite jugada: más africano que los africanos. Les dice que han de seguir hablando "de igual a igual; y no se le cae la cara de vergüenza. Les dice que hay que invertir más en Somalia, porque son un riesgo; y no se le cae la cara de vergüenza aél, que es el más bueno de los buenos y todo lo hace por altruismo. Les dice que está muy agradecido porque se hayan apuntado a la Alianza de las Civilizacionezs; y tampoco se sonroja por trasladar a quienes luchan cada día por sobrevivir sus sueños de adolescente sobrevenido a presidente. a quienes luchan cada día por sobrevivir. Presume de lo contento que está Moratinos porque le sigue dando lo que le prometió para Cooperación, porque no le ha rebajado el Presupuesto... Habla ante los dirigentes africanos como el jefe de una tribu que presume de su generosidad y eso le reporta la alegría de su chamberlain... El camaleón vuelve a adaptarse al terreno cambiando de actitud y conducta, adoptando en cada caso la más ventajosa.
Podríamos seguir poniendo ejemplos, pero no merece la pena. Está claro que tenemos un gobernante capaz de hacer cualquier cosa (lo que sea y como sea) para mantenerse. Descubrió la demoscopia antes que la política y la ha usado y la seguirá usando en su beneficio. Cambiará de color tantas veces como sea necesario. Se adaptará al medio para sobrevivir. Olvidará cualquier promesa, cualquier compromiso que hubiera formulado sin importarle ni cuando la hizo ni ante quien se comprometió. Su instinto de superviviencia es mayor que el de un camaleón. Y tiene la sangre igual de fría. Que no se nos olvide.